domingo, noviembre 08, 2009

New Night

Touch
I'm forgotten this time
I am so uncertain
That my heart will go on

My loving one
If you are here you'll find
That I'm not feeling well
That I will have to go on

Though summer and wine smell
I have no reason to follow
I have only you
My sun is fading
My heart's soul

Why, so quiet this new night
There's a white cloud under my eyelid
Come my loving one
There is swirling dark drowning my freedom

Calm is the undertow
Hold my hand
I'm in the waiting line
You and I stand burried in the ground

Though summer and wine smell
I have no reason to follow
I have only you
My sun is fading
My heart's soul

lunes, abril 13, 2009

Fin de la segunda parte

Debido a que ésto ya olía a final o quizá a un largo paréntesis, quiero poner cierto broche final a este cajón desastre.

Últimamente no escribo, o quizá sí pero se trata de otro proyecto que quiero llevar a cabo. Siempre he pensado que he tenido cierta espinita artística que me he tenido que sacar de una forma u otra. Es como dijo una vez Aaron el cantante de los My Dying Bride, que de una forma u otra, nos tenemos que descargar toda nuestra vena artística.

No he destacado en nada, ni he querido ser lo mejor en algo. He tocado fotografía que la tengo más abandonada que ésto; escritura que han rozado todos los espectros -aunque quizá siempre predominó uno- y que de verdad escribí con el corazón. Una vez en la mano, y otras veces tan jovial que me costó meses recuperarlo.

Ahora quiero escribir música, es un nuevo capricho mío. Tengo guitarra, bajo pendiente de venir y aparatos para grabación así como un buen sample de batería XD.

Quizá pase como mis antiguas dotes artísticas, que no destaque y a lo mejor me de por meterme torero o bailaor de flamenco, no descarto nada.

Quería dar las gracias a todos y todas que se han pasado por aquí y pedirles perdón si no he prestado la misma atención que ellos a mí.

Nos veremos alguna vez, hasta pronto.




Love of Lesbian - Allí donde solíamos gritar

¿A que no sabes dónde he vuelto hoy?
Donde solíamos gritar.
Diez años antes de este ahora sin edad
aún vive el monstruo y aún no hay paz.

Y en los bancos que escribimos
medio a oscuras, sin pensar,
todos los versos de "Heroes"
con las faltas de un chaval,
aún están.
Y aún hoy, se escapa a mi control,
problema y solución,
y es que el grito siempre acecha,
es la respuesta.
Y aún hoy, sólo el grito y la ficción
consiguen apagar
las luces de mi negra alerta.

Tengo un cuchillo y es de plástico
donde solía haber metal,
y el libro extraño que te echó de párvulos,
sus hojas tuve que incendiar.

Y en los hierros que separan
la caída más brutal
siguen las dos iniciales
que escribimos con compás.
Ahí están...

Vertical y transversal
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas
cuando tú me repetías que
te hundirá y me hundirá,
y solamente el grito nos servirá.
Decías "es fácil" y solías empezar.

Y es que el grito siempre vuelve
y con nosotros morirá,
frío y breve como un verso,
escrito en lengua animal.

¡Y siempre está!

Te hundirá y me hundirá
y solamente el grito nos servirá
y ahora no es fácil,
tú solías empezar.
Vertical y transversal,
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas cuando
tú me provocabas aullar.

Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.

Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.


¿Por quién gritaba?
Lo sé y tú no
no preguntabas,
tú nunca, no.

viernes, marzo 06, 2009

A la izquierda del roble

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero el Jardín Botánico es un parque dormido

en el que uno puede sentirse árbol o prójimo

siempre y cuando se cumpla un requisito previo.

Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco

y oír a través del aire que admite ruidos muertos

cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero el Jardín Botánico siempre ha tenido

una agradable propensión a los sueños

a que los insectos suban por las piernas

y la melancolía baje por los brazos

hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba

y ver cómo las nubes se disputan las copas

y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

ah pero las parejas que huyen al Botánico

ya desciendan de un taxi o bajen de una nube

hablan por lo común de temas importantes

y se miran fan ticamente a los ojos

como si el amor fuera un brevísimo túnel

y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble

(también podría llamarlo almendro o araucaria

gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)

hablan y por lo visto las palabras

se quedan conmovidas a mirarlos

ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero es lindísimo imaginar qué dicen

sobre todo si él muerde una ramita

y ella deja un zapato sobre el césped

sobre todo si él tiene los huesos tristes

y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo

lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

ayer llegó el otoño

el sol de otoño

y me sentí feliz

como hace mucho

qué linda estás

te quiero

en mi sueño

de noche

se escuchan las bocinas

el viento sobre el mar

y sin embargo aquello

también es el silencio

mírame así

te quiero

yo trabajo con ganas

hago números

fichas

discuto con cretinos

me distraigo y blasfemo

dame tu mano

ahora

ya lo sabes

te quiero

pienso a veces en Dios

bueno no tantas veces

no me gusta robar

su tiempo

y además está lejos

vos estás a mi lado

ahora mismo estoy triste

estoy triste y te quiero

ya pasarán las horas

la calle como un río

los árboles que ayudan

el cielo

los amigos

y qué suerte

te quiero

hace mucho era niño

hace mucho y qué importa

el azar era simple

como entrar en tus ojos

déjame entrar

te quiero

menos mal que te quiero.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero puedo ocurrir que de pronto uno advierta

que en realidad se trata de algo más desolado

uno de esos amores de tántalo y azar

que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura

y ella se apoya contra la corteza

fíjense que él va tildando recuerdos

y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo

lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

vos lo dijiste

nuestro amor

fue desde siempre un niño muerto

sólo de a ratos parecía

que iba a vivir

que iba a vencernos

pero los dos fuimos tan fuertes

que lo dejamos sin su sangre

sin su futuro

sin su cielo

un niño muerto

sólo eso

maravilloso y condenado

quizá tuviera una sonrisa

como la tuya

dulce y honda

quizá tuviera un alma triste

como mi alma

poca cosa

quizá aprendiera con el tiempo

a desplegarse

a usar el mundo

pero los niños que así vienen

muertos de amor

muertos de miedo

tienen tan grande el corazón

que se destruyen sin saberlo

vos lo dijiste

nuestro amor

fue desde siempre un niño muerto

y qué verdad dura y sin sombra

qué verdad fácil y qué pena

yo imaginaba que era un niño

y era tan sólo un niño muerto

ahora qué queda

sólo queda

medir la fe y que recordemos

lo que pudimos haber sido

para él

que no pudo ser nuestro

qué más

acaso cuando llegue

un veintitrés de abril y abismo

vos donde estés

llévale flores

que yo también iré contigo.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero el Jardín Botánico es un parque dormido

que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube a resuelto quedarse

y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones

a fin de no matar ningún escarabajo

y no pisar los hongos que aprovechan

para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen

aquellos dos a la izquierda del roble

eternos y escondidos en la lluvia

diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes

pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico

aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.


Yo me quedo.

Mario Benedetti

viernes, febrero 06, 2009

Mil millones de veces



si te quedas esta noche nada más,
si te quedas esta noche nada más,
prometo que voy a cambiar,
prometo que voy a cambiar.

las promesas que no puedes mantener,
las promesas que no puedes mantener,
no las deberías hacer,
no las deberías hacer.

las mentiras que no paras de contar,
las mentiras que no paras de contar,
no las voy a creer más,
no las voy a creer más.

tus amigos que no paran de llamar,
tus amigos que no paran de llamar,
no los puedo soportar,
no los puedo soportar.

si descubro que me vuelves a engañar,
si descubro que me vuelves a engañar,
te voy a hacer mal,
te voy a hacer mal.

si me vuelves a hacer daño una vez más,
si me vuelves a hacer daño una vez más,
no sé lo que va a pasar,
no sé lo que va a pasar.

Y si de pronto no te queda dónde ir,
y si de pronto no te queda dónde ir,
no vengas a buscarme a mí,


no vengas a buscarme a mí.

viernes, enero 23, 2009

Miel y Sulfuro

Es absurdo escuchar al silencio y adivinar qué sabor me dejan tus palabras en el paladar cuando mis ojos en contra de mi mente, leen de nuevo aquella servilleta del restaurante de carretera donde degustamos unos donuts caseros y nuestro amor con sabor a nuevo.

Sabor a paquete de tabaco recién abierto, de despensa llena hasta el techo, de tienda de abetos de navidad.

Es curioso como mi mente se contradice o se tortura o yo que sé.

Las despensas se vacían, y el tabaco se consume.


Y la navidad es un lastre para un no creyente como yo.

Porque la navidad para los ateos o agnósticos, es un lastre que hace entrever nuestros recodos de hipocresía. Porque a todo el mundo con corazón nos gusta que se acuerden de nosotros, de ver año tras año como algunos ojos siguen brillando con la misma intensidad.

Aquellas palabras escritas en una servilleta en nuestro juego recién comenzado de “dimes y te direses “ – pero de esos que hacen reavivar el alma, como una garrafa de gasolina en la hoguera, como una gavilla seca recién posada sobre las brasas – es para mí, un grillete que ni la llave del tiempo y la distancia nunca pudo abrir.

Y es que este silencio y mi Faustino me consume, en un acto recíproco de mortandad consentida: de desgaste mutuo como dos amantes en el lecho de su cama en la última hora de la humanidad.

Mirándose fijamente a los ojos y recorriendo con las manos cada centímetro de piel de la cara. Como si los ojos no les fuera bastante. Como si los dedos pudieran hablar, mirar, saborear. Como si la memoria después de la muerte habitara en cada yema de los dedos.

La mortandad consentida es tirar la toalla a todas las pocas oportunidades que tocaron en mi puerta.

Oportunidades con mil nombres de mujer, de perfumes diferentes y de gustos tan diferentes a los míos que hubo un tiempo en el que pensé que algunas podrían cambiarme.

Tumbas vacías con lápidas llenas de rosas, con inscripciones en oro con bellos nombres de mujer. Con las fotografías más preciadas –las que les hizo mi memoria la primera vez que mi corazón se canso de ser un músculo para hacer fluir mi sangre y darme un toque de atención de que todos los músculos de mi cuerpo estaban aburridos de tener un amo tan rutinario como yo- que guarda mi ser, con una buena dosis de idealismo.

Todas aquellas tumbas bajo metros de tierra que no tapa su olor a cadáver de rancio, otras veces a rosas y otras a viento del norte que solamente huele a estufas de leña que corretea por las calles de la barriada antigua y con mil cuchillas custriendo los labios y haciendo llorar la nariz.

Lo curioso de todo es que todas, absolutamente todas de esas mortajas enterradas en mi cementerio de mi putrefacta mente, están vacías. Y sueño a veces que sus fantasmas vengan a visitarme a mi botella de Faustino, a mi silencio y a mí.

Pero esos espectros siempre serán como humo: un leve deseo en las noches más frías de tocar lo que un día las malas cabezas, o el amor que no supo llevar a buen camino esa transición que supone entre la idealización de los primeros días hasta el amar de verdad la persona que es en sí.

Esas personas un día acabarán por desempolvarse y empolvarme a mí, enterrándome en mi tumba cavada con mis propias manos que un día llevaron otro nombre. Porque ya el vino cansa al hígado, y el tiempo a mis arrugas.

Y mi espíritu con sabor a miel y sulfuro que jamás tuvo término medio –el término medio lo vomité en mi primera borrachera– se entremezclará con mi autoperdón, porque a fin de cuentas, mi mala cabeza se antepone entre el yugo y el martillo.



Es complicado mantener servilletas con palabras bonitas en cajones rotos, pero es más difícil enterrar a gente viva en un corazón demasiado hueco.

lunes, enero 05, 2009

La abominable transición del amor y su moraleja cautivadora





La existencia de un edén más allá lejos de tus piernas es para mí hoy en día, ciencia ficción.
Caigo en un agujero negro si pienso que hay vida más allá de mis raíces sumergidas en ti y en el abono que se convierte cuando mantienes tu mirada sobre mí y tus ojos no tiemblan.
Tanta delicadeza en tus manos, tanta fragilidad en ellas en las que albergan tan excitantes tesoros , se hace extraño imaginar que un día fueron fustigadas y enterradas por otras manos llenas de odio y de celos descontrolados.

La tortura se ciñó en ti, a los ángeles se les deja libres para que la luz rompa las tinieblas.
Pero las tinieblas luchan con espadas desgraciadamente muy afiladas y los ángeles son tan delicados…

Como tú, viajando sobre alas de ingenuidad. Con tus manos delicadas en las que denotan que nunca blandieron espada alguna mas que no fueran tus labios dando vida a tu sonrisa y destronando la adversidad.

Terremoto de divinidad fueron las causas en las que yo con mi corcel deshuesado fui a rescatarte de tan siniestras garras y no dejar sin embargo un río detrás de mí de sangre.
Sangre mía y otras vertidas por causas ajenas, daños colaterales o princesas y ángeles en las que yo me torné aliado del diablo poseído por las tinieblas torturando mil ángeles sin piedad hasta llegar a tu torre escalándola con la conciencia endemoniada hasta que tu perfume y tus manos angeladas me exorcizaron.

Así llegó la calma y tu liberación.

Fue una muestra más de que los ángeles y demonios, la furia y el bálsamo, la tormenta y el silencio son caminos que hay que recorrer para perdernos en un hermoso edén en el que un día fuimos víctimas y verdugos.

jueves, enero 01, 2009

Año Nuevo

No podré contar
qué ocurrió ayer,
fue hace tanto tiempo
que el sol se ha vuelto a poner.

Embobado, insomne,
acaricio la piedra que encontré.
Todos duermen pero ella,
con el ruido, no la pudo ver.

Con vivos, muertos, brindando juntos
por un año más, un año menos
que dolerse de esta herida y de esta luz.

Ella llegó tarde, no vio a nadie,
fue directa a dormir.
En vez de su piedra
encontró una fiesta en su salón.

Con vivos, muertos, brindando juntos
por un año más, un año menos
que dolerse de esta herida y de esta luz.

Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...

Con vivos, muertos, brindando juntos
por un año más, un año menos
que dolerse de esta herida y de esta luz.

Con vivos, muertos, brindando juntos,
un año menos que dolerse de esta herida y de esta luz.




Vetusta Morla - Año Nuevo

domingo, diciembre 28, 2008

La Reina de la torpeza

Mi castigo fue enamorarme de ti, mi sentencia vivir lejos de ti

De robarte tu tiempo, de ser un reloj en muñeca desnuda ajeno a mi tiempo

Ajeno a tu época

Vivir en un futuro como un soplo en el corazón

Como el viento sin hojas muertas

Cuando los poetas adoptaron versos

Cuando las torres se cansaron de crecer

En la época que la madrugada se cansó de la noche

Cuando las mañanas se quedaron sin cama

Y a los olivos se les fueron cayendo las hojas

Un cuerpo sin alma rodeado de hambrientas vegetarianas

En un mundo de las sobras de un Dios despechado, se retuerce mi alma

Donde la sangre envenena y los latidos dejan sordos al resto de las almas

Un canto fúnebre fue tu adiós, tus besos mi pala y tus manos la poca arena que cubre mi cama

Ataúdes de sábanas sin blancura, de rosas vestidas únicamente con espinas

jueves, diciembre 25, 2008

martes, diciembre 09, 2008

Señora

Ese con quien sueña su hija,
ese ladrón que os desvalija
de su amor, soy yo, señora.

Ya sé que no soy un buen yerno.
Soy casi un beso del infierno,
pero un beso, al fin, señora.

Yo soy ese por quien ahora
os preguntáis por qué, señora,
se marchitó vuestra fragancia,
perdiendo la vida, mimando su infancia,
velando su sueño,
llorando su llanto
con tanta abundancia.

Si cuando se abre una flor,
al olor de la flor,
se le olvida la flor.

De nada sirvieron las monjas,
ni los caprichos y lisonjas
que tuvo a granel, señora.

No la educó, ya me hago cargo,
pa' un soñador de pelo largo.
¿Qué le va usted a hacer, señora,
si en su reloj sonó la hora
de olvidar vuestro hogar, señora,
en brazos de un desconocido,
que sólo le ha dado un soplo de Cupido
que no la hizo hermosa
a fuerza de arrugas
y de años perdidos?

Póngase usted un vestido viejo
y, de reojo, en el espejo,
haga marcha atrás, señora.
Recuerde antes de maldecirme,
que tuvo usted la carne firme
y un sueño en la piel,
y un sueño en la piel,
y un sueño en la piel, señora...


Los Enemigos(cover de Serrat) - Señora

viernes, noviembre 28, 2008

Superhéroes

Y hacemos que las velas se consuman como paja

Y congelamos el tiempo con nuestra mirada

Y enterramos en un abismo las guerras y el hambre cuando estamos juntos

Y tu boca invoca a miles de valles y laderas que dan forma al contorno de tus labios

Y nuestros rayos X nos otorgan el poder de la complicidad

Y tus manos convierten en plata cualquier metal que adorne tus dedos

Y transformamos las preguntas en respuestas

Y cuando tus lágrimas caen de tus párpados, son desintegradas cuando peino tus pestañas

Y nos hacemos invisibles cuando nos besamos

Y dibujamos mapas en nuestra cara con las sendas que llevan a la felicidad, subrayadas

Y desangelamos a la soledad

Y las sombras son inyectadas de prados donde se cultiva nuestra sonrisa

Y descongelamos témpanos de hielo con nuestros cuerpos fundidos

Y reímos cuando lloramos

Y escuchamos a través del silencio a nuestro corazón desinfectado

Y hacemos de dos cuerpos uno

domingo, noviembre 23, 2008

Indiferencia

Debería decirte te quiero

Pero no lo digo por miedo

Debería decirte te quiero

Pero no sé si debo hacerlo

Debería decir te quiero

Pero no sé si de verdad lo siento

Debería decir te quiero

O huir ahora que aún estás a tiempo

domingo, noviembre 16, 2008

No se puede reemplazar a nadie

-Sabes, creo que... escribí el libro...para no olvidar los detalles del tiempo que pasamos juntos como recordatorio de que nos conocimos realmente...

-Me alegro de que digas eso porque yo suelo sentirme como un bicho raro. No soy capaz de pasar a otra cosa así sin más. La mayoría de personas cuando tienen una aventura o una relación larga y rompen la olvidan. Pasan a otra cosa y la olvidan como si nada hubiera pasado. Yo jamás he olvidado a nadie con el que compartido algo... porque cada persona tiene sus cualidades propias no puede reemplazar a nadie.

Lo que se pierde se pierde.

Cada vez que he acabado una relación me afecta muchísimo, jamás.... por eso pongo mucho cuidado porque me duelen demasiado. Aunque sea un rollo de una noche no suelo tenerlos echaría de menos las cualidades de esa persona. Me importan los pequeños detalles. Los detalles, lo mismo me ocurre con las personas: son el reflejo de cada uno de nosotros.

Por eso no se puede reemplazar a nadie porque todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles.

-Escribí ese estúpido libro... para localizarte...

Supongo que, cuando eres joven piensas que habrá muchas personas con las que podrás conectar, luego avanzando en la vida descubres que ocurre contadas veces...

Unos meses antes de mi boda no dejaba de pensar en ti...


Conversación de la película "Antes del atardecer"

domingo, noviembre 09, 2008

Mi reino

Hay una montaña entera
Y un río corre a través de ella
Si partes de mi montaña
Encontrarías varios ríos

Entre bandadas de palomas sin blancura
Y mortales que no se tientan
El reino es mucho más real
Y la belleza es infinita

Sólo cuando apretado más allá de la recordación
Es tu collar una bendición

Deja tus perlas en el mar
Tú, zorra inmerecida
No eres digna de tal tesoro

Mi mano en tu corazón, sé que hay un latido

En este "Oh! tan frío paisaje"
Hay muchas montañas
Pero no mucha agua en mi reino...

Mi reino.

Mi reino.

Mi reino.

Anathema - Kingdom

domingo, octubre 26, 2008

A la sombra de tu pecho

No hay nada comparado como el dormir en la sombra de tu pecho

Quizá el primer torrente que baña la ladera cuando las lluvias tientan a la soledad

Quizás esos ojos del recién nacido que mira a la madre reflejando el brillo de la vida

Quizá el despertar de los domingos a medio día con olor a tostadas y el gruñido del exprimidor

Quizá el horizonte, que acuna al sol dormido sobre las laderas


Quizá no haya nada mejor que tus senos acolchando mi mejilla, mi frente y mis miedos

domingo, octubre 12, 2008

Otoño por siempre




El parque cambia de color. Los verdes sólo existen en las fachadas de los pisos que le hacen chaflán. Los grises, los árboles deshojados y los columpios solitarios, predominan a su merced.

Y yo me pregunto si nosotros también.

Porque caminando contigo, me mienten tus verdades y me gritan tus silencios.
Arrastradas mientras tanto, el aire a las hojas hasta elevarlas sobre nuestras rodillas.

Hablo, y converso contigo o con los restos de antaño.

No sé si lo que pienso fue algo idealizado, enamorado de un pequeño atisbo de sol en mis largos otoños, o si en realidad fuiste caldera que ahora decora un rincón.

Las hojas ahora son mancilladas por tus zapatos, haciéndolas agujerear y pegarlas a ti.

-¡Viento, libérame!

La hoja espetó.

-¡Viento, libérame!


Grité yo.

domingo, octubre 05, 2008

La realidad

Acostumbrado a escapar de la realidad,
perdí el sentido del camino,
y envejecí cien años más de tanto andar
perdido.

Y me busco en la memoria el rincón
donde perdí la razón,
y la encuentro donde se me perdió
cuando dijiste que no.

Me hice un barquito de papel para irte a ver,
se hundió por culpa del rocío.

No me preguntes cómo vamos a cruzar el río.

Y rebusco en la memoria el rincón
donde perdí la razón,
y la encuentro donde se me perdió
cuando dijiste que no.

Sin ser, me vuelvo duro como una roca
si no puedo acercarme ni oír
los versos que me dicta esa boca.

Y ahora que ya no hay nada, ni dar
la parte de dar que a mí me toca,
por eso no he dejado de andar:

Buscando mi destino,
viviendo en diferido
sin ser, ni oír, ni dar.
Y a cobro revertido
quisiera hablar contigo,
y así sintonizar.

Para contarte
que quisiera ser un perro y olisquearte.

Vivir como animal que no se altera
tumbado al sol lamiéndose la breva.

Sin la necesidad de preguntarse
si vengativos dioses nos condenarán.

Si por Tutatis
el cielo sobre nuestras cabezas caerá.

Buscando mi destino,
viviendo en diferido
sin ser, ni oír, ni dar.
Y a cobro revertido
quisiera hablar contigo,
y así sintonizar.


Extremoduro - Cuarto movimiento: La realidad

domingo, septiembre 28, 2008

La chica de la Cruz Roja



La sensación de buscar en bolsillos rotos y aparece tu cara

Impresionante tu gesto de quien salvar

Socorristas de corcho, ahogados de iniciativa

Pero nadie responde aparte de la tormenta y ese frío

Que discute con la marea celoso de su astro salvador

domingo, septiembre 21, 2008

es-a-mor

Estoy tan impregnado de ti, que cuando cierro los ojos

Veo los tuyos mirándome fijamente desde mis párpados

Estoy tan lleno de ti, que no como durante el día esperando la noche

Para poder saciarme de ti, y tomar tus mejillas de aperitivo contra las mías

Estoy tan lleno de tu fragancia, que las flores llevan tu nombre y las cloacas

Están llenas de celos cuando las piso portando tu estandarte

Estoy tan vacío de desamor, que cuando lo tenga no quisiera jamás que lleve tu rostro

miércoles, septiembre 10, 2008

des-a-mor

Es tan denso mi odio, que lo puedo moldear con mis manos.

Y siempre esculpo tu rostro.

Y sabe Dios que yo no quiero estas manos, yo nunca quise estas manos...