Te odio tanto que no sé como voy a dejar de quererte.
Te siento tan fría, que me quema lo ausente.
Eres tan egoísta que eres totalmente dependiente.
Me encanta tu sonrisa cuando me mientes.
Ayer te dejé tan aparcada que hoy voy a secuestrarte.
Mis planes maquiavélicos se van al traste…
domingo, junio 24, 2007
sábado, junio 16, 2007
Mediodías de tartas y humo
Se dibujaba difuso, abstracto el humo del cenicero mientras su contorno se alzaba sinuoso hacia el techo. En una especie de explosión a efecto tiempo bala colisiona sobre el techo, olvidando su composición etérea al mezclarse con el ambiente a expensas de nuestros ojos.
Pero tú alzas la cabeza observando la lentitud del humo mientras tu boca maquina con el del cigarrillo. Da la impresión de que en cualquier momento va a salir unos anillos de humo despedidos de tus labios, mientras tu lengua ayuda a hacer la circunferencia hueca del aro.
Siempre he pensado que fumas demasiado, que el tiempo que consumes en hacerte correr la nicotina por tus pulmones, es el humo el que te consume.
Quizá no sea yo el indicado para decirte qué vicios te corroen, ni qué tienes que dejar y qué tienes que aceptar y amontonar. No soy el indicado, no…
Y la verdad es que pienso que mi paranoia es cada día más elevada en ese sentido, pero temo un futuro turbio más bien tirando a negro, como los de tus bronquios. En un afán de alzar mi dramatismo.
Me voy a poner a hacer una tarta de esas de queso y mermelada de fresas. De esas que ya vienen con todo, con su molde, con su galletita deseando ser sólida a base de margarina, y yo enfundado con mi batidora, mi delantal de gatitos –si me hubiera visto por un agujerito hace cinco años, seguramente me hubiera partido la caja al presenciar tal estampa- mezclo la leche con el polvo y me dejo llevar con esa olor, me trasporto, no sé…
Seguramente haga lo mismo que tú y tu humo.
No sé si estará lista la tarta para la sobremesa, si no está bien sólida por no haber estado el suficiente tiempo en la nevera, no me gusta. Y no porque quede mala, yo hasta me como y rebaño el recipiente de la batidora con mis dedos, sino porque aún a pesar de cocinar, ser hipócrita con tus vicios y llevar delantales amariconados, sigo igual de exigente que antaño. Pero a veces pienso que no es verdad, porque te amo con locura y no me enamoré de tus imperfecciones, ni te quise liberar de las garras de un pasado dramático, ni evitarte un futuro apocalíptico.
Creo que al final le estoy dando importancia a las cosas que importan de veras, y sé que te amo.
Con eso me basta.
martes, junio 12, 2007
Raro
Radiohead - Creep
Cuando antes estabas aquí
No pude mirarte a los ojos
Tú eres como un ángel
Tu piel me hace llorar
Luces como una pluma que flota
En un hermoso mundo
Y yo desearía ser especial
Tú eres una mujer tan jodidamente especial...
Pero soy raro, soy extraño.
¿Que demonios hago aquí???
Yo no pertenezco aquí.
No me importa si duele
Yo quiero tener el control
Quiero un cuerpo perfecto
Quiero un alma perfecta
Quiero que te des cuenta
Cuando yo no esté por aquí
de que eres tan jodidamente especial
Yo desearía ser especial
Pero soy raro, soy extraño.
¿Que demonios hago aquí???
Yo no pertenezco aquí.
Ella corre de nuevo,
Ella sale corriendo
Ella corre, corre, corre...
Cualquier cosa que te haga feliz
Cualquier cosa que quieras
Tú eres una mujer tan jodidamente especial...
Yo desearía ser especial
Pero soy raro, soy extraño.
¿Que demonios hago aquí???
Yo no pertenezco aquí.
Yo no pertenezco aquí.
miércoles, mayo 30, 2007
Las vacaciones de Cupido
Ayer entre risas, se te rompió la tuya cuando mi mano te pasó por encima del hombro.
Me enseñaste un hematoma a su altura y yo mientras te lo acariciaba suavemente con mi pulgar te pregunté:
-¿Cómo te has hecho esto?
-La vida, que me maltrata…
De tantas cosas que aparecieron en mi mente, solamente liberé un suspiro y un beso en tu frente. Pero me machaca la idea de que no fui capaz de coger mi corcel y rescatarte de ese castillo de tu vida, y empezar una nueva junto a la mía antes de que se nos agote.
Mientras, seguiré afilando lanzas.
Me enseñaste un hematoma a su altura y yo mientras te lo acariciaba suavemente con mi pulgar te pregunté:
-¿Cómo te has hecho esto?
-La vida, que me maltrata…
De tantas cosas que aparecieron en mi mente, solamente liberé un suspiro y un beso en tu frente. Pero me machaca la idea de que no fui capaz de coger mi corcel y rescatarte de ese castillo de tu vida, y empezar una nueva junto a la mía antes de que se nos agote.
Mientras, seguiré afilando lanzas.
jueves, mayo 17, 2007
Andalucía-La Mancha
-¿Por qué insistes tanto en esto, si la distancia roba mis besos y el tiempo hace nuestro amor viejo?
-Porque los pocos besos que no acapara la distancia, los cuelgo en la reja de mi balcón y los riego.
Les canta el Sol, y yo les hablo, les susurro.
Me invento mil historias felices recién salidas de mi corazón hueco.
Brotan flores con forma de labios.
Brotan flores desde tu boca y yo las riego con la sangre del olvido.
Las amapolas me dijeron ayer que nos tienen envidia.
Nuestro amor no es el viejo. El viejo soy yo que se alimenta de tu calcio para que no se quiebren mis huesos.
Lo viejo se me rompió aquél día de mayo en que las macetas se vistieron con camisas de tirantes.
Mis huesos solamente se rompen si no sienten el castigo de los tuyos, bendita fricción.
Las toallas no se tiran, demasiado tiempo nos visitó el fantasma de la cobardía.
Cuando solamente importan las flores
Cuando me dejaste con la soledad de aquél banco.
Cuando las flores se deshojaron aquella mañana de noviembre.
Cuando los lirios dejaron de sentarse a mi lado.
Cuando te fuiste sin haber llegado.
Cuando los golpes me dejaron como un muñeco de mimbre.
Cuando tú dejaste de importarme.
Cuando los cuandos dejaron de importar cuanto.
Cuando sólo las flores quieren sentirme acomodado.
lunes, mayo 14, 2007
Amargo
La carrera de lo amargo comenzó.
Una carrera que no entiende de límites en el tiempo ni en el espacio.
Una carrera insípida hasta que no lleguemos a la meta tú y yo.
Demasiado planos son estos campos de Castilla, demasiado tiempo llevan muertos sus horizontes.
Demasiado muerto está el tiempo que me dedicas a convencerme de que esos segundos y meses están más vivos que mis dedos que juegan en mi bolsillo cuando tus palabras juegan en mi cabeza a ser nada.
La carrera de lo amargo no está echa para el amor.
La carrera de lo amargo ya tiene ganador, somos tú y yo.
La carrera de lo amargo ya tiene perdedor.
Ese fue tu puto tesón, y las ganas de no enterrar lo que murió.
Y ya hace demasiada olor, demasiado dolor…
sábado, mayo 05, 2007
Northern Sky
I never felt magic crazy as this
I never saw moons knew the meaning of the sea
I never held emotion in the palm of my hand
Or felt sweet breezes in the top of a tree
But now you're here
Brighten my northern sky.
I've been a long time that I'm waitingBeen a long that I'm blown
I've been a long time that I've wandered
Through the people I have known
Oh, if you would and you could
Straighten my new mind's eye.
Would you love me for my money
Would you love me for my head
Would you love me through the winter
Would you love me 'til I'm dead
Oh, if you would and you could
Come blow your horn on high.
I never felt magic crazy as this
I never saw moons knew the meaning of the sea
I never held emotion in the palm of my hand
Or felt sweet breezes in the top of a tree
But now you're here
Brighten my northern sky.
Nick Drake - Northern Sky
martes, mayo 01, 2007
La sociedad niebla
Las barcazas encallaron. Lejos quedó el barco que me hizo amar lo desarraigado.
Pero el mar no paró de lamentarse, ya no alimentaba a sus peces del abismo con mi melancolía.
Qué quieres que te diga, mar…
No puedo estar toda mi vida entregándola a ti y a tus tediosas brumas matutinas.
Déjame que las busque en tierra, que pueda estar seguro que si me derrumbo no haya alguien debajo dándome tumbos y empujones con tus olas para que me levante.
Quiero estar en tierra firme, en un bosque que contagie otoño por las mañanas, que la niebla sea torpe por la guía de los árboles y que la primavera me bese cuando llegue el ocaso.
Mis caídas serán acolchadas por hojas muertas, pero nadie tendré al lado para que me levante.
Esta vez quiero ayudarme a mí y no dar de comer a nadie.
Ya me devorará el bosque y daré vida el día que muera.
martes, abril 24, 2007
Como de prestado
Natalia: -¿Por qué me has traído aquí?

Jorge: -¿No podemos estar juntos?

-Menuda novedad, llevas toda la vida diciéndome eso…
-ya, pero ahora es distinto.
-¿Por qué?

-Porque antes lo decía por miedo, porque pensaba que íbamos por caminos muy diferentes y que… Y que tarde o temprano tú ibas a pasar de mí.
-¿Y ahora?

-Ahora ya no lo pienso. Ahora estoy convencido de que va a ser así. Hay otra chica, está allí.
-¿Es funcionaria de prisiones?

-Ella me necesita.
-Eso no basta…

-A mí sí, de momento sí.
-Algo más habrá, no puede ser sólo eso.

-Contigo me siento como de prestado, no puedo evitarlo. Con ella ya es todo nuevo.
-Ya era hora…

-¿De qué?
-De que me sorprendieras…

Diálogo extraído de la película Azuloscurocasinegro
Jorge: -¿No podemos estar juntos?
-Menuda novedad, llevas toda la vida diciéndome eso…
-ya, pero ahora es distinto.
-¿Por qué?
-Porque antes lo decía por miedo, porque pensaba que íbamos por caminos muy diferentes y que… Y que tarde o temprano tú ibas a pasar de mí.
-¿Y ahora?
-Ahora ya no lo pienso. Ahora estoy convencido de que va a ser así. Hay otra chica, está allí.
-¿Es funcionaria de prisiones?
-Ella me necesita.
-Eso no basta…
-A mí sí, de momento sí.
-Algo más habrá, no puede ser sólo eso.
-Contigo me siento como de prestado, no puedo evitarlo. Con ella ya es todo nuevo.
-Ya era hora…
-¿De qué?
-De que me sorprendieras…
Diálogo extraído de la película Azuloscurocasinegro
sábado, abril 14, 2007
Siderales
Los Planetas - La Leyenda Del Espacio
Larga ha sido la espera del último disco de estos granadinos.
Máxime si lo que esperas es de tu agrado, también porque tres años tampoco pasan tan rápido como uno cree.
Los Planetas es un grupo granadino que en su día abanderaron el movimiento “indie” en
los noventa, y aunque ficharon pronto por una multinacional, siempre se han mantenido al margen; aunque es cierto que con su disco “Una semana en el motor de un autobús” se dispararon y aquél “Cumpleaños Total” sonaba en la mitad de los bares de moda.
El camino de bajada fue más estrecho, como dirían ellos mismos. Lo único que se podría salvar desde ese motor de autobús, hasta estos días, era aquél ”Encuentros con entidades”.
Hasta el día de hoy.
La Leyenda del espacio puede sonar a título muy presuntuoso.
Según en su pomposo artículo publicitario que se presenta en su web oficial, hace un guiño al disco de Camarón “La leyenda del tiempo”, donde Los Planetas sacan todos sus alambiques en forma de guitarras, y se mezcla con la química de la voz de J para crear una fusión entre power-pop, noise y la psicodelia del rock alternativo característico de la banda, con diversos palos del flamenco.
Pero ojo, no se trata de un giro de 180 grados en su sonido, ni vamos a escuchar a Eric tocar las palmas ni a Banin a las castañuelas; incluso me atrevería a decir que se trata del disco más pesado y oscuro de la banda, dejando esas influencias flamenquís para las letras y las composiciones de ellas sin afectar la estructura básica de su música, incluso la mayoría son adaptaciones de letras/canciones populares, al mundo galáctico de Los Planetas.
Tras una presentación bastante escueta –mal acostumbrados nos tenía su antigüo diseñador Aramburu– sin apenas incluir las letras, nada más que los títulos, el palo al que pertenece cada canción y poco más, se esconden auténticas murallas de guitarras espesas y llenas de efectos realmente espaciales, que con la voz nasal de J nos adentra en un mundo tortuoso, lleno de desamor, soledad, rencor, y nostalgia que no desaparecerá hasta el octavo corte.
Me estoy quedando sin fuerzas
sólo espero ya la muerte.
Me falta sangre en las venas
mi corazón se retuerce.
Estoy muriendo de pena
y tú no vienes a verme.
Así comienza este disco, una canción en la que J arrastra la voz mientras va tocando unos acordes característicos de unos tientos, mientras que Florent nos introduce por mil galaxias con la pedalera y efectos de su guitarra.
Reunión en la cumbre es 100% planetera, compuesta en su totalidad por J y alejándose de las intenciones del disco, con las características letras de este señor.
Y otra vuelta de tuerca con “Ya no me asomo a la reja”, una canción con un estribillo demoledor que las guitarras hacen de él un muro sólido, casi épico.
Una de las canciones más oscuras la encontramos con un título que le va ni que pintado: “Negras las intenciones”. Con un J casi hipnótico y una composición musical totalmente híbrida entre el flamenco más desgarrador y la psicodelia más ácida. Es todo un espectáculo escuchar eso de “No sé qué será peor, volver de nuevo contigo, o arrancarme el corazón” en un mar etílico instrumental que da la sensación de estallar en cualquier momento.
Y la luz reaparece en “Deseando una cosa”, una oda a la amistad, al amor y a Granada. Esta vez Banin deja de rasgar las seis cuerdas para ponerse en las manos de un hammond para crear los que muchos dicen será el himno generacional#07.
Algunas canciones de este disco ya están machacadas incluso de hace años por una demo que rulaba por la red, y a pesar de ser excelentes, ya se hacen repetitivas como Entre las flores del campo y el single Alegrías del incendio, este último con un video de lo más ardiente, nunca mejor dicho.
El disco se cierra con dos canciones que no dejarán indiferente a nadie. Sol y sombra es una canción que letrísticamente adoro, –canción que colgaré junto con Ya no me asomo…– pues tiene mil maneras de interpretación, todas ellas con un halo lleno de positividad enorme, para coger a tu pareja por las calles de la ciudad en pleno agosto. Una banda sonora a una cogida de manos.
La última es la que más dará que hablar sin duda.
Canción en la que aparece la voz de Enrique Morente detrás del sónar activado por el efecto de la guitarra. Un viaje que expresará como a su vez lo hizo la primera canción de este disco su verdadera intención:
La fusión entre la frialdad de lo eléctrico, lo sideral, el infinito negror del espacio junto al sentimiento del ser humano que desbanca cualquier barrera entre tiempo y espacio, como el flamenco.
Canción realmente conmovedora si se sabe la letra y su dedicatoria:
Y yo prefiero la muerte
antes que seguir así.
Otros prefieren quedarse
aunque no puedan vivir.
Aunque no puedan vivir…
Dedicada al fallecido músico y amigo de la banda, Aleix ”Sideral” Vergés.
Ya no me asomo a la reja
Como moro soy más moro.
Como cristiano, cristiano.
Como bueno soy más bueno.
Como malo soy más malo.
Soy más malo que el veneno.
Después de haberme llevado
toda la noche de jarana.
Después de haberme llevado
me vengo a purificar
debajo de tu ventana
como si fuera un altar.
Ya no me asomo a la reja
que me solía asomar.
Ya no me asomo a la reja,
me asomo a la ventana
que hay en la soledad
que hay en la soledad.
No sé si me iré a Ubrique
o me iré a Grazalema.
No sé si me iré a Ubrique
o a Alcalá de los Gazules
o a Alosno que es mi tierra.
No sé si me iré a Ubrique.
De oro barcelonés
un anillo te prometo.
De oro barcelonés
si dices por la mañana
ese que canta quién es
por la noche en tu ventana.
Ya no me asomo a la reja
que me solía asomar.
Ya no me asomo a la reja,
me asomo a la ventana
que hay en la soledad
que hay en la soledad.
Escuchar la canción aquí
Sol y Sombra
Ahora que el futuro está por decidir
desactivamos mecanismos de control
diseñados por dioses extraordinarios.
Trucos del tiempo y del espacio
buscamos y buscamos sin parar
y se oculta la verdad.
Seguimos intentando descifrar
la trama absurda de la realidad.
Ahora que otros pueden hablar conmigo
anunciando manuscritos en latín,
y del libro de los faraones
reproducimos estas palabras.
Sigues lo mismo de guapa que recién casada.
Subimos por la calle de Alcalá
y reluce la ciudad.
Bajamos por la calle de Alcalá
y reluce más que nunca la ciudad.
Ahora deberías escuchar
lo que tienen que contar.
Ahora deberías escuchar
la pura descripción de la verdad
que los maestros tienen que contar.
Escuchar la canción aquí
domingo, abril 08, 2007
Puerta de embarque nº 4
Eres de las típicas personas que cuando hablas más y más con ellas, cuando tratas de conocerlas un poquito e indagas con frases retorcidas para ver hasta donde entran, esquivan.
Pienso que eres de esas personas que esconden algo, de esas que irradias misterio.
De esas que crees que de un día para otro se pondrán a despegar de una vez, de esas que están repostando durante días inmensos, en los que los días son todos lluviosos y esperan la claridad para volar.
Tu silencio no me incomoda, son de esos que agradan porque no vienen acompañados sólo de rasgos inexpresivos. Ella así me habla, porque sabes que así yo te entiendo.
Y es que no sé si es normal que cuando te miro desde unos metros atrás, tú giras la cabeza y ya vienes con esa mirada y esa sonrisa tan fresca hacia mi cara. Es como si mis ojos te tocaran dando golpecitos en tu hombro y tú ya supieras como responderme.
Algunos llaman a eso complicidad. Pero qué coño tendrá que ver la complicidad ahí si tú no sabes que estoy detrás.
Una persona de esas que no sabes porqué actúan así, si por miedo o por vergüenza.
O quizás por las dos cosas, quizá por lo mismo que yo, aunque yo lo sé disimular mejor.
La pista está lista, y pronto el cielo será surcado.
Es lo que dice el hombre del tiempo que habita en nuestros corazones.
Y no nos patrocina Repsol, sólo algo tan simple como amor.
Pienso que eres de esas personas que esconden algo, de esas que irradias misterio.
De esas que crees que de un día para otro se pondrán a despegar de una vez, de esas que están repostando durante días inmensos, en los que los días son todos lluviosos y esperan la claridad para volar.
Tu silencio no me incomoda, son de esos que agradan porque no vienen acompañados sólo de rasgos inexpresivos. Ella así me habla, porque sabes que así yo te entiendo.
Y es que no sé si es normal que cuando te miro desde unos metros atrás, tú giras la cabeza y ya vienes con esa mirada y esa sonrisa tan fresca hacia mi cara. Es como si mis ojos te tocaran dando golpecitos en tu hombro y tú ya supieras como responderme.
Algunos llaman a eso complicidad. Pero qué coño tendrá que ver la complicidad ahí si tú no sabes que estoy detrás.
Una persona de esas que no sabes porqué actúan así, si por miedo o por vergüenza.
O quizás por las dos cosas, quizá por lo mismo que yo, aunque yo lo sé disimular mejor.
La pista está lista, y pronto el cielo será surcado.
Es lo que dice el hombre del tiempo que habita en nuestros corazones.
Y no nos patrocina Repsol, sólo algo tan simple como amor.
sábado, marzo 31, 2007
Delirios de grandeza
Al final, después de estos meses volando, planeando sobre mil besos,
surfeando en mil mejillas, entre otras serenidades rotas en estas últimas frías noches,
el destino o Dios sabe qué, ya me ha puesto en mi lugar.
Recordándome quien soy y de donde vengo.
Una semana apunto de caer, enchufado de nuevo al oxígeno con mi vieja amiga la bronquitis.
Qué hija de puta, ya no sé como decirle que no me siga, que ya tengo a miles de demonios rondando como para que ella aún siga detrás de mí.
Y tampoco quiero que tú me sigas, ya tengo a donde caerme muerto por mucho que te joda.
Besos a las dos.
Amor para la otra.
surfeando en mil mejillas, entre otras serenidades rotas en estas últimas frías noches,
el destino o Dios sabe qué, ya me ha puesto en mi lugar.
Recordándome quien soy y de donde vengo.
Una semana apunto de caer, enchufado de nuevo al oxígeno con mi vieja amiga la bronquitis.
Qué hija de puta, ya no sé como decirle que no me siga, que ya tengo a miles de demonios rondando como para que ella aún siga detrás de mí.
Y tampoco quiero que tú me sigas, ya tengo a donde caerme muerto por mucho que te joda.
Besos a las dos.
Amor para la otra.
lunes, marzo 19, 2007
El tiempo no es para mí
Estamos de celebración, señoras y señores.
Dos años de vida tiene este blog, este diario abierto al público en el que a veces la realidad se funde con la ficción.
No se los iba a poner tan fácil, ¿no señores?
Dos años en el que existen una tal cantidad de hechos y acontecimientos que ocurrieron, semejantes a más de setenta entradas que tiene este blog.
Sentimientos desenterrados, otros de nuevo bajo toneladas de arena. Personas que enterré, otras que quisieron desenterrarse por sí mismas y volvieron a andar a mi lado.
Gente que me enterró y yo decidí darle de su propia medicina. Gente que ha venido a desenterrarme sin pedir mucha cosa a cambio: ser yo mismo con todos los inconvenientes incluidos en el dote.
Y otras que te las encuentras en el momento menos inesperado de esta vida y que te hacen sentir de verdad útil y querer ser persona, sin ponerle muchos listones al día.
Gracias a todos, tanto a los que murieron y a los que resucitaron, pues sin vosotros esto no sería lo mismo –aunque la música siempre estará y mi vida y sus historias siempre será un pormenor- y tampoco sería una parte de mí y de mis recuerdos.
Y los que me quedan por capturar.
Gracias.
domingo, marzo 11, 2007
Opacidad comprimida
Si me quieres decir algo, dímelo ya.
Que el tiempo y el espacio se disuelven como la cera.
Si mi llama luce firme, es porque el viento ni la tambalea.
¿Si me quieres, porque no dejas de bailar en la oscuridad?
Yo no soy tu salvador, apenas puedo salvarme a mi mismo.
Pero si quieres podemos unir nuestras fuerzas y ayudarnos.
Se sabe que merodea el miedo.
Ayer quedó con nosotros y nadie lo había invitado.
Pero si tú me lo pides, quitaré más “peros”.
Ya no prometo nada, se acabó.
Quiero no poner diques, ni construir puentes para no dar rodeos, ni quiero llevar el agua a donde no la hay.
Se acabaron de dar soluciones a la nada.
sábado, marzo 03, 2007
Los últimos días
Cuando se empieza algo, nunca se piensa en el final desastroso y desagradable que pueda tener.
Quizá nos de una mala jugada el tener una visión de cajón desastre en el horizonte.
Pero queda mucha distancia por tocar ese final con la punta de los dedos, por lo cual se disfruta el momento.
Saborear los minutos y tirar las excusas al suelo buceando en el querer.
Así formamos un ciclo, aunque en estos últimos días que apenas tenemos tiempo para nosotros, ni si quiera para despedirme no sé que más escribirte…
Podía escribirte una canción aunque le falte música y la letra se quede huérfana.
No sé si el día en que me atreva a decirte adiós pasará por delante de mis ojos todos esos momentos en que los demonios se enterraron y los ángeles se ataron a mi cuerpo.
Como siempre te decía, que me parecías una talibán del calor.
Y explotastes, vaya si explotaste…
Y me pillaste entre sueños ahogándome en mi dejadez que la explosión liberó de nuevo mi corazón lanzado en una disputa por dominar el viento.
Lo pude hacer, gané la carrera, por fin me sentí útil, quise ser humano de una vez, con mis imperfecciones asimiladas, con mis prejuicios enterrados y tus besos y tus manos desempolvándome de mi exilio en el abismo del miedo.
Te doy las gracias por estar ahí, Señorita Invierno.
Espero perderme entre las amapolas esta primavera y así intentar echarte de menos hasta tu regreso.
Vuelve pronto y hazme el favor de cuidar bien de ti.
Te quiero.
domingo, febrero 25, 2007
Cárceles Caseras
Cárceles caseras
viven sobre las cabezas,
borracheras de esperanza,
lágrimas que nada arreglan.
Y el sol que sigue sin aparecer,
se olvidó de esta parte de la Tierra.
Las pupilas devastadas,
el cielo las recompondrá.
Los sobornos, las miradas
y dejar de lamentarnos
por todo lo que dijimos de más,
todo lo que no dijimos.
Ahora mismo echo de menos
echarte, echarte de menos.
Inviernos tibios, los bares de siempre,
cenizas de buenos momentos.
Tal vez sea mejor callar
y esperar la primavera.
Haremos una bandera
con el blanco que nos queda,
tal vez de la nieve que vimos caer,
de la espuma del mar que dejamos atrás.
Ahora mismo echo de menos
echarte, echarte de menos.
Inviernos tibios, los bares de siempre,
cenizas de buenos momentos.
Y no queda leña para echar al fuego,
y el frío no perdona,
y tus silencios de hielo
tampoco.
La Habitación Roja - Cárceles Caseras
viven sobre las cabezas,
borracheras de esperanza,
lágrimas que nada arreglan.
Y el sol que sigue sin aparecer,
se olvidó de esta parte de la Tierra.
Las pupilas devastadas,
el cielo las recompondrá.
Los sobornos, las miradas
y dejar de lamentarnos
por todo lo que dijimos de más,
todo lo que no dijimos.
Ahora mismo echo de menos
echarte, echarte de menos.
Inviernos tibios, los bares de siempre,
cenizas de buenos momentos.
Tal vez sea mejor callar
y esperar la primavera.
Haremos una bandera
con el blanco que nos queda,
tal vez de la nieve que vimos caer,
de la espuma del mar que dejamos atrás.
Ahora mismo echo de menos
echarte, echarte de menos.
Inviernos tibios, los bares de siempre,
cenizas de buenos momentos.
Y no queda leña para echar al fuego,
y el frío no perdona,
y tus silencios de hielo
tampoco.
La Habitación Roja - Cárceles Caseras
lunes, febrero 19, 2007
Cumpliendo condena
Necesitaba tanto echarte de menos, que el Sol cuando se pone por mi espalda, me tira su aliento susurrando tu silencio.
Me hacia falta tanto echarte de menos, que mientras ando, mis pies van sellando tu nombre.
Necesito tus besos en los que crecían árboles, y yo los regaba con los míos.
Voy a hacerme un abrigo con tus cartas, sus palabras ya no me dan el suficiente calor.
Te quiero tanto que no me importa que el tiempo nos haya torturado, es una señal para mostrarnos que él es absurdo en nuestro mundo.
En nuestro absurdo mundo.
No sé si algún día pagarás mi fianza…
Me hacia falta tanto echarte de menos, que mientras ando, mis pies van sellando tu nombre.
Necesito tus besos en los que crecían árboles, y yo los regaba con los míos.
Voy a hacerme un abrigo con tus cartas, sus palabras ya no me dan el suficiente calor.
Te quiero tanto que no me importa que el tiempo nos haya torturado, es una señal para mostrarnos que él es absurdo en nuestro mundo.
En nuestro absurdo mundo.
No sé si algún día pagarás mi fianza…
domingo, febrero 11, 2007
Almohadas desterradas
Mis dedos perdidos entre tus rizos
tu lengua encontrándose en mi boca
rompiendo con lo material en una cama
los muelles al borde del suicidio
el fantasma bicéfalo de las sábanas, despojado de sus cadenas
sudor tembloroso con sabor a nitroglicerina
a la mínima onomatopeya, nos prendemos fuego.
Te juro por Dios que esta noche cuando mis labios coronen el castillo erecto de tus senos, lo secuestro.
Te juro por Dios que esta noche te llevarás de recuerdo gomaespuma en tus uñas.
Que esos pedacitos sean de prestado, quiero que mi cama vuelva a hablar sin palabras.
¿Mi corazón te lo envuelvo o te lo llevas de prestado?
tu lengua encontrándose en mi boca
rompiendo con lo material en una cama
los muelles al borde del suicidio
el fantasma bicéfalo de las sábanas, despojado de sus cadenas
sudor tembloroso con sabor a nitroglicerina
a la mínima onomatopeya, nos prendemos fuego.
Te juro por Dios que esta noche cuando mis labios coronen el castillo erecto de tus senos, lo secuestro.
Te juro por Dios que esta noche te llevarás de recuerdo gomaespuma en tus uñas.
Que esos pedacitos sean de prestado, quiero que mi cama vuelva a hablar sin palabras.
¿Mi corazón te lo envuelvo o te lo llevas de prestado?
viernes, febrero 02, 2007
Lady Winter
Apareciste desde el hielo avasallando mi corazón helado en tormentas de nieve.
Se rompían nuestros labios que eran uno.
En los pliegues de tus manos plantamos un muñeco de nieve.
Esta vez no hubo botones ni zanahorias, solamente nuestros corazones con nuestros nombres dentro.
¿Y qué más dará si el verano deshace todo el camino recorrido?
Si después de la calma siempre viene la tempestad.
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