martes, abril 24, 2007

Como de prestado

Natalia: -¿Por qué me has traído aquí?

Jorge: -¿No podemos estar juntos?

-Menuda novedad, llevas toda la vida diciéndome eso…
-ya, pero ahora es distinto.
-¿Por qué?

-Porque antes lo decía por miedo, porque pensaba que íbamos por caminos muy diferentes y que… Y que tarde o temprano tú ibas a pasar de mí.
-¿Y ahora?

-Ahora ya no lo pienso. Ahora estoy convencido de que va a ser así. Hay otra chica, está allí.
-¿Es funcionaria de prisiones?

-Ella me necesita.
-Eso no basta…

-A mí sí, de momento sí.
-Algo más habrá, no puede ser sólo eso.

-Contigo me siento como de prestado, no puedo evitarlo. Con ella ya es todo nuevo.
-Ya era hora…

-¿De qué?
-De que me sorprendieras…


Diálogo extraído de la película Azuloscurocasinegro

sábado, abril 14, 2007

Siderales



Los Planetas - La Leyenda Del Espacio

Larga ha sido la espera del último disco de estos granadinos.

Máxime si lo que esperas es de tu agrado, también porque tres años tampoco pasan tan rápido como uno cree.
Los Planetas es un grupo granadino que en su día abanderaron el movimiento “indie” en
los noventa, y aunque ficharon pronto por una multinacional, siempre se han mantenido al margen; aunque es cierto que con su disco “Una semana en el motor de un autobús” se dispararon y aquél “Cumpleaños Total” sonaba en la mitad de los bares de moda.

El camino de bajada fue más estrecho, como dirían ellos mismos. Lo único que se podría salvar desde ese motor de autobús, hasta estos días, era aquél ”Encuentros con entidades”.

Hasta el día de hoy.

La Leyenda del espacio puede sonar a título muy presuntuoso.
Según en su pomposo artículo publicitario que se presenta en su web oficial, hace un guiño al disco de Camarón “La leyenda del tiempo”, donde Los Planetas sacan todos sus alambiques en forma de guitarras, y se mezcla con la química de la voz de J para crear una fusión entre power-pop, noise y la psicodelia del rock alternativo característico de la banda, con diversos palos del flamenco.

Pero ojo, no se trata de un giro de 180 grados en su sonido, ni vamos a escuchar a Eric tocar las palmas ni a Banin a las castañuelas; incluso me atrevería a decir que se trata del disco más pesado y oscuro de la banda, dejando esas influencias flamenquís para las letras y las composiciones de ellas sin afectar la estructura básica de su música, incluso la mayoría son adaptaciones de letras/canciones populares, al mundo galáctico de Los Planetas.

Tras una presentación bastante escueta –mal acostumbrados nos tenía su antigüo diseñador Aramburu– sin apenas incluir las letras, nada más que los títulos, el palo al que pertenece cada canción y poco más, se esconden auténticas murallas de guitarras espesas y llenas de efectos realmente espaciales, que con la voz nasal de J nos adentra en un mundo tortuoso, lleno de desamor, soledad, rencor, y nostalgia que no desaparecerá hasta el octavo corte.

Me estoy quedando sin fuerzas
sólo espero ya la muerte.
Me falta sangre en las venas
mi corazón se retuerce.
Estoy muriendo de pena
y tú no vienes a verme.


Así comienza este disco, una canción en la que J arrastra la voz mientras va tocando unos acordes característicos de unos tientos, mientras que Florent nos introduce por mil galaxias con la pedalera y efectos de su guitarra.

Reunión en la cumbre es 100% planetera, compuesta en su totalidad por J y alejándose de las intenciones del disco, con las características letras de este señor.

Y otra vuelta de tuerca con “Ya no me asomo a la reja”, una canción con un estribillo demoledor que las guitarras hacen de él un muro sólido, casi épico.

Una de las canciones más oscuras la encontramos con un título que le va ni que pintado: “Negras las intenciones”. Con un J casi hipnótico y una composición musical totalmente híbrida entre el flamenco más desgarrador y la psicodelia más ácida. Es todo un espectáculo escuchar eso de “No sé qué será peor, volver de nuevo contigo, o arrancarme el corazón” en un mar etílico instrumental que da la sensación de estallar en cualquier momento.

Y la luz reaparece en “Deseando una cosa”, una oda a la amistad, al amor y a Granada. Esta vez Banin deja de rasgar las seis cuerdas para ponerse en las manos de un hammond para crear los que muchos dicen será el himno generacional#07.

Algunas canciones de este disco ya están machacadas incluso de hace años por una demo que rulaba por la red, y a pesar de ser excelentes, ya se hacen repetitivas como Entre las flores del campo y el single Alegrías del incendio, este último con un video de lo más ardiente, nunca mejor dicho.

El disco se cierra con dos canciones que no dejarán indiferente a nadie. Sol y sombra es una canción que letrísticamente adoro, –canción que colgaré junto con Ya no me asomo…– pues tiene mil maneras de interpretación, todas ellas con un halo lleno de positividad enorme, para coger a tu pareja por las calles de la ciudad en pleno agosto. Una banda sonora a una cogida de manos.

La última es la que más dará que hablar sin duda.

Canción en la que aparece la voz de Enrique Morente detrás del sónar activado por el efecto de la guitarra. Un viaje que expresará como a su vez lo hizo la primera canción de este disco su verdadera intención:

La fusión entre la frialdad de lo eléctrico, lo sideral, el infinito negror del espacio junto al sentimiento del ser humano que desbanca cualquier barrera entre tiempo y espacio, como el flamenco.

Canción realmente conmovedora si se sabe la letra y su dedicatoria:

Y yo prefiero la muerte
antes que seguir así.
Otros prefieren quedarse
aunque no puedan vivir.
Aunque no puedan vivir…


Dedicada al fallecido músico y amigo de la banda, Aleix ”Sideral” Vergés.

Ya no me asomo a la reja

Como moro soy más moro.
Como cristiano, cristiano.
Como bueno soy más bueno.
Como malo soy más malo.
Soy más malo que el veneno.
Después de haberme llevado
toda la noche de jarana.
Después de haberme llevado
me vengo a purificar
debajo de tu ventana
como si fuera un altar.
Ya no me asomo a la reja
que me solía asomar.
Ya no me asomo a la reja,
me asomo a la ventana
que hay en la soledad
que hay en la soledad.
No sé si me iré a Ubrique
o me iré a Grazalema.
No sé si me iré a Ubrique
o a Alcalá de los Gazules
o a Alosno que es mi tierra.
No sé si me iré a Ubrique.
De oro barcelonés
un anillo te prometo.
De oro barcelonés
si dices por la mañana
ese que canta quién es
por la noche en tu ventana.
Ya no me asomo a la reja
que me solía asomar.
Ya no me asomo a la reja,
me asomo a la ventana
que hay en la soledad
que hay en la soledad.

Escuchar la canción aquí


Sol y Sombra

Ahora que el futuro está por decidir
desactivamos mecanismos de control
diseñados por dioses extraordinarios.
Trucos del tiempo y del espacio
buscamos y buscamos sin parar
y se oculta la verdad.
Seguimos intentando descifrar
la trama absurda de la realidad.
Ahora que otros pueden hablar conmigo
anunciando manuscritos en latín,
y del libro de los faraones
reproducimos estas palabras.
Sigues lo mismo de guapa que recién casada.
Subimos por la calle de Alcalá
y reluce la ciudad.
Bajamos por la calle de Alcalá
y reluce más que nunca la ciudad.
Ahora deberías escuchar
lo que tienen que contar.
Ahora deberías escuchar
la pura descripción de la verdad
que los maestros tienen que contar.

Escuchar la canción aquí

domingo, abril 08, 2007

Puerta de embarque nº 4

Eres de las típicas personas que cuando hablas más y más con ellas, cuando tratas de conocerlas un poquito e indagas con frases retorcidas para ver hasta donde entran, esquivan.

Pienso que eres de esas personas que esconden algo, de esas que irradias misterio.
De esas que crees que de un día para otro se pondrán a despegar de una vez, de esas que están repostando durante días inmensos, en los que los días son todos lluviosos y esperan la claridad para volar.

Tu silencio no me incomoda, son de esos que agradan porque no vienen acompañados sólo de rasgos inexpresivos. Ella así me habla, porque sabes que así yo te entiendo.

Y es que no sé si es normal que cuando te miro desde unos metros atrás, tú giras la cabeza y ya vienes con esa mirada y esa sonrisa tan fresca hacia mi cara. Es como si mis ojos te tocaran dando golpecitos en tu hombro y tú ya supieras como responderme.
Algunos llaman a eso complicidad. Pero qué coño tendrá que ver la complicidad ahí si tú no sabes que estoy detrás.

Una persona de esas que no sabes porqué actúan así, si por miedo o por vergüenza.

O quizás por las dos cosas, quizá por lo mismo que yo, aunque yo lo sé disimular mejor.

La pista está lista, y pronto el cielo será surcado.

Es lo que dice el hombre del tiempo que habita en nuestros corazones.

Y no nos patrocina Repsol, sólo algo tan simple como amor.

sábado, marzo 31, 2007

Delirios de grandeza

Al final, después de estos meses volando, planeando sobre mil besos,
surfeando en mil mejillas, entre otras serenidades rotas en estas últimas frías noches,
el destino o Dios sabe qué, ya me ha puesto en mi lugar.
Recordándome quien soy y de donde vengo.

Una semana apunto de caer, enchufado de nuevo al oxígeno con mi vieja amiga la bronquitis.

Qué hija de puta, ya no sé como decirle que no me siga, que ya tengo a miles de demonios rondando como para que ella aún siga detrás de mí.

Y tampoco quiero que tú me sigas, ya tengo a donde caerme muerto por mucho que te joda.

Besos a las dos.

Amor para la otra.

lunes, marzo 19, 2007

El tiempo no es para mí




Estamos de celebración, señoras y señores.

Dos años de vida tiene este blog, este diario abierto al público en el que a veces la realidad se funde con la ficción.

No se los iba a poner tan fácil, ¿no señores?

Dos años en el que existen una tal cantidad de hechos y acontecimientos que ocurrieron, semejantes a más de setenta entradas que tiene este blog.

Sentimientos desenterrados, otros de nuevo bajo toneladas de arena. Personas que enterré, otras que quisieron desenterrarse por sí mismas y volvieron a andar a mi lado.
Gente que me enterró y yo decidí darle de su propia medicina. Gente que ha venido a desenterrarme sin pedir mucha cosa a cambio: ser yo mismo con todos los inconvenientes incluidos en el dote.

Y otras que te las encuentras en el momento menos inesperado de esta vida y que te hacen sentir de verdad útil y querer ser persona, sin ponerle muchos listones al día.

Gracias a todos, tanto a los que murieron y a los que resucitaron, pues sin vosotros esto no sería lo mismo –aunque la música siempre estará y mi vida y sus historias siempre será un pormenor- y tampoco sería una parte de mí y de mis recuerdos.

Y los que me quedan por capturar.

Gracias.

domingo, marzo 11, 2007

Opacidad comprimida




Si me quieres decir algo, dímelo ya.
Que el tiempo y el espacio se disuelven como la cera.
Si mi llama luce firme, es porque el viento ni la tambalea.

¿Si me quieres, porque no dejas de bailar en la oscuridad?

Yo no soy tu salvador, apenas puedo salvarme a mi mismo.

Pero si quieres podemos unir nuestras fuerzas y ayudarnos.

Se sabe que merodea el miedo.
Ayer quedó con nosotros y nadie lo había invitado.
Pero si tú me lo pides, quitaré más “peros”.

Ya no prometo nada, se acabó.

Quiero no poner diques, ni construir puentes para no dar rodeos, ni quiero llevar el agua a donde no la hay.

Se acabaron de dar soluciones a la nada.

sábado, marzo 03, 2007

Los últimos días




Cuando se empieza algo, nunca se piensa en el final desastroso y desagradable que pueda tener.
Quizá nos de una mala jugada el tener una visión de cajón desastre en el horizonte.
Pero queda mucha distancia por tocar ese final con la punta de los dedos, por lo cual se disfruta el momento.

Saborear los minutos y tirar las excusas al suelo buceando en el querer.

Así formamos un ciclo, aunque en estos últimos días que apenas tenemos tiempo para nosotros, ni si quiera para despedirme no sé que más escribirte…

Podía escribirte una canción aunque le falte música y la letra se quede huérfana.
No sé si el día en que me atreva a decirte adiós pasará por delante de mis ojos todos esos momentos en que los demonios se enterraron y los ángeles se ataron a mi cuerpo.

Como siempre te decía, que me parecías una talibán del calor.

Y explotastes, vaya si explotaste…

Y me pillaste entre sueños ahogándome en mi dejadez que la explosión liberó de nuevo mi corazón lanzado en una disputa por dominar el viento.

Lo pude hacer, gané la carrera, por fin me sentí útil, quise ser humano de una vez, con mis imperfecciones asimiladas, con mis prejuicios enterrados y tus besos y tus manos desempolvándome de mi exilio en el abismo del miedo.

Te doy las gracias por estar ahí, Señorita Invierno.

Espero perderme entre las amapolas esta primavera y así intentar echarte de menos hasta tu regreso.

Vuelve pronto y hazme el favor de cuidar bien de ti.

Te quiero.

domingo, febrero 25, 2007

Cárceles Caseras

Cárceles caseras
viven sobre las cabezas,
borracheras de esperanza,
lágrimas que nada arreglan.
Y el sol que sigue sin aparecer,
se olvidó de esta parte de la Tierra.

Las pupilas devastadas,
el cielo las recompondrá.
Los sobornos, las miradas
y dejar de lamentarnos
por todo lo que dijimos de más,
todo lo que no dijimos.

Ahora mismo echo de menos
echarte, echarte de menos.
Inviernos tibios, los bares de siempre,
cenizas de buenos momentos.

Tal vez sea mejor callar
y esperar la primavera.
Haremos una bandera
con el blanco que nos queda,
tal vez de la nieve que vimos caer,
de la espuma del mar que dejamos atrás.

Ahora mismo echo de menos
echarte, echarte de menos.
Inviernos tibios, los bares de siempre,
cenizas de buenos momentos.

Y no queda leña para echar al fuego,
y el frío no perdona,
y tus silencios de hielo
tampoco.


La Habitación Roja - Cárceles Caseras

lunes, febrero 19, 2007

Cumpliendo condena

Necesitaba tanto echarte de menos, que el Sol cuando se pone por mi espalda, me tira su aliento susurrando tu silencio.

Me hacia falta tanto echarte de menos, que mientras ando, mis pies van sellando tu nombre.

Necesito tus besos en los que crecían árboles, y yo los regaba con los míos.

Voy a hacerme un abrigo con tus cartas, sus palabras ya no me dan el suficiente calor.

Te quiero tanto que no me importa que el tiempo nos haya torturado, es una señal para mostrarnos que él es absurdo en nuestro mundo.

En nuestro absurdo mundo.

No sé si algún día pagarás mi fianza…

domingo, febrero 11, 2007

Almohadas desterradas

Mis dedos perdidos entre tus rizos
tu lengua encontrándose en mi boca
rompiendo con lo material en una cama
los muelles al borde del suicidio
el fantasma bicéfalo de las sábanas, despojado de sus cadenas
sudor tembloroso con sabor a nitroglicerina
a la mínima onomatopeya, nos prendemos fuego.

Te juro por Dios que esta noche cuando mis labios coronen el castillo erecto de tus senos, lo secuestro.

Te juro por Dios que esta noche te llevarás de recuerdo gomaespuma en tus uñas.

Que esos pedacitos sean de prestado, quiero que mi cama vuelva a hablar sin palabras.

¿Mi corazón te lo envuelvo o te lo llevas de prestado?

viernes, febrero 02, 2007

Lady Winter



Apareciste desde el hielo avasallando mi corazón helado en tormentas de nieve.
Se rompían nuestros labios que eran uno.
En los pliegues de tus manos plantamos un muñeco de nieve.
Esta vez no hubo botones ni zanahorias, solamente nuestros corazones con nuestros nombres dentro.

¿Y qué más dará si el verano deshace todo el camino recorrido?

Si después de la calma siempre viene la tempestad.

sábado, enero 27, 2007

Al dente

Si te espero en la puerta de casa, es para que me prepares.
Para que me degustes mientras observas el techo.
Que me consumas despacio absorbiendo el amor de mis poros.

Si me envuelves en tus manos, no será mi sabor enlatado.
Si me abres despacito, suave con tus frágiles dedos tan cálidos,
no hará falta precalentarme, dando vueltas en el horno de tu boca.

Consúmeme como a ti te apetezca, dórame, contonéame en tu grill,
échame pimienta y sal, dame sabor a infinidad, que no se te quite mi sabor de tu boca.

sábado, enero 20, 2007

El abrazo de tus ojos

Las canciones tristes activadas en mi cuarto como un sónar, se cansaron de rebotar entre pared y pared. Nada más lejos de intentar descansar entre mi almohada, se esfumaron el día que abriste la ventana.

Me cansé de lamentarme una y otra vez de porqué antes nunca me abrieron ventanas, sino lo único que hacían era regalarme una y otra vez canciones tristes.

Me agoté de porqué no le puse ningún final a todos los guiones de mis historias porque tenía miedo a la realidad, y mi imaginación daba rienda suelta hacia un viaje de mentiras.

Mentiras para consolarme, supongo.

Es fácil seguir ocultándose, pero no más allá de tus ojos.

Me abrazaron mientras las ondas de esas canciones se vapuleaban en trazos agonizantes liberándose como un símil de mi alma contra la tuya. Pero esta vez no hice como antes, esta vez no huí yo también por la ventana.

domingo, enero 14, 2007

Electricidad

Parecía que nunca me conociste realmente
Parecía que nunca me entendiste
Parecía que nunca supiste realmente como sentir
Pero la electricidad te atrajo cerca de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí

Hubo tiempos donde realmente me hiciste sonreír
Y hubo tiempos donde realmente me hiciste llorar
Y hubo tiempos donde nunca supe realmente como sentir
Pero la electricidad te atrajo cerca de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí
Y el miedo te volvió tan insegura de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí

Pero la electricidad te atrajo cerca de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí
Y el miedo te volvió tan insegura de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí


Anathema - Electricity

domingo, enero 07, 2007

¡Mucha mierda! Tal vez demasiada…


En frente de mi espejo, bordeado de bombillas cansadas de su resistencia, cansadas del calor de la mugre, aún se posa ese actor que soy yo. Maquillaje del humorista que se colorea sus lágrimas con tonos púrpuras y brillantina. El mago que su mejor número es uno sobre escapismo.

Desaparezco de ti con un simple chasquido de dedos.

El encanto de las tablas con mi público tan especial y asiduo, tan permanente resguardando las butacas a los ausentes que nunca más volverán, en una mezcla demasiada enrevesada de esperanza y nostalgia.

Se sale con los nervios de siempre, con la orquesta interpretando una entrada épica viajando sobre el valle de los sueños, sobre viajes al pasado dentro de un abismo sin fondo y sin un color claro para el recuerdo:

viajaremos sobre una nube de pasión,
con un color anaranjado que pinta detrás el Sol,
viajaremos por sueños que quizá se cumplan, o quizás no.
Pero el viaje de los sueños es gratis, la entrada que tenéis que pagar, no.

Es el precio de la entrada, caerse al barro y manchar toda la ilusión
y ya cada cual decide la más adecuada opción.
Si lavarlo con el detergente de otra oportunidad,
o tirar la ropa y comprarse una nueva dirección que tomar.


Y la sensación de que aún me observas entre bambalinas, jamás se me quitará.
Supongo que parte de esos aplausos te lo debo a ti, y a nuestro teatro.

martes, enero 02, 2007

La esperanza morirá



Swallow The Sun - Hope

1. Hope
2. These Hours of Despair
3. The Justice of Suffering (con Jonas Renkse, Katatonia)
4. Don't Fall Asleep (Horror pt.2)
5. Too Cold for Tears
6. The Empty Skies
7. No Light, No Hope
8. Doomed to Walk the Earth



Como todos sabemos el emule y otros programas de descarga se suelen anticipar meses y meses a la salida del nuevo disco de una banda y eso es lo que ha pasado con estos finlandeses, que gracias a ello, ha descubierto el secreto mejor guardado de esta banda de Death/Doom Metal.

La salida del nuevo disco de los Swallow está prevista para el siete de frebero con el single de adelanto titulado Don't Fall Asleep que será lanzado a primeros de enero, en el que aparece el cantante de Amorphis en un corte.

Es una banda que tienen en su trayectoria dos plásticos y aunque está cosechando una cantidad ingente de fans, se augura un gran lanzamiento hacia las sombras y escarcha donde habitan los grandes del Doom.

Con un inicio llamado "Hope", representa lo que es esta banda
nos pueden ofrecer, con voces limpias sin llegar a denotar una gran voz en este aspecto, casi susurrantes, con unos estribillos bastante épìcos, algunas veces con voces guturales con un acompañamiento realmente orquestal a cargo de los teclados y alguna que otra voz femenina en un segundo plano.

Pero para estribillos épicos, es el que se marca Jonas Renkse en The Justice of Suffering, de los grandiosos que se pueden escuchar en el género, de esos que te pone la piel de gallina.

El trabajo de Kotamäki en las voces es realmente espectacular, exponiendo su voz limpia en muy pocas ocasiones, esta vez ha trabajado su gutural de manera sobrecogedora, con voces extremadamente graves como la expuesta en el corte Doomed to Walk the Earth, una canción sorprendente, que comienza como si de un grupo de funeral doom se tratara, la relentización echa arte, hasta una parte muy bella que aparece en el minuto cinco. Parte que se puede escuchar en la intro de su web aquí



Riff pesados, lentos, otras veces rápidos, pasajes de guitarra limpios, atmósferas perfectas con el teclado, y una batería que en algún corte que otro se marca algún virtuosismo con pseudo-solos.

Mucho tienen que escarmentar los doomers que vienen detrás - Novembers Doom, por poner un ejemplo- para superar semejante disco.

Enjoy the black.

lunes, diciembre 25, 2006

Confesiones para el hombre que descendió de la chimenea

Otro año más en el mismo sitio, otro año más evaporado.
Cortezas de naranja en las brasas, aroma a un recuerdo.

Quizá es lo único que me queda, recopilar olores.
Abanicos de fragancias que vienen en un instante concreto, y recuerdas a alguien.
La nostalgia del humo, al calor de una llama.

Las manos agrietadas golpean la nuez.
Las cáscaras usadas como barquitos.
Con los años la nuez me partió a mí y rumbo a la deriva.

Aún te espero como todos los años con el mismo semblante.
Un rostro ocultando lo descompuesto, una boca rotulando esperanza.
El corrector del miedo, blanco tachón sobre un recuerdo.

¿Qué me traen esta vez tus renos?

¿Caminos hacia el reencuentro o nebulosas disipadas?

Tienes tu recompensa sobre la mesa, un músculo que ya no late.
Palabras desaliñadas que le penden con el acento oxidado.

Te apagué la lumbre, como siempre.

Para que desciendas mejor, o tal vez para que sientas el mismo frío que siento yo.

Si decides volver, tráeme algo más que naranjas.

Deja que me pelen mi piel y la tiren en alguna brasa.

Déjame arder en el calor de algún juego de brazos y sin humo mas que se escape de algún aliento.

domingo, diciembre 17, 2006

"Lo siento, yo tengo la culpa"

Vivir sin tener a los que quieres cerca, es una tortura que se hace más retorcida cada vez más por el miedo. No se puede estar siempre disculpándose, ni callar por miedo a joderla de nuevo.

Y el caso es que quizá no tenemos la culpa y detonamos el dispositivo de culparnos a nosotros mismos el daño que se les hace a las personas que queremos. Es más fácil sacar del bolsillo el dedo acusador y dirigirlo contra nuestro pecho, con dagas de la talla de: que si somos demasiado exigentes, que si somos demasiado posesivos, que si pedimos demasiado…

Y en el fondo la venda del amor no nos deja ver que lo único que queremos es que sean la mitad de generosos que lo somos con ellos, que de vez en cuando ya que los abrazos y los besos aún no corren por fibra óptica, nos hagan sentir nuestra pequeña recompensa, como el perro que busca una propina al hacer un buen trabajo.

Porque es lo que hay en el fondo de todo ser humano, ser compensado.
Y las compensaciones vienen de mil formas como incluso la satisfacción propia sin pedir nada a cambio, pero si no funcionara esa química en nuestro cerebro de que un acto de generosidad regalado a los nuestros sería en vano, no se acumularían tantos de ellos que al final crees que son inservibles, y cojones, si no le vas a darle utilidad, agradecerlo sin la necesidad de devolverlo.

En definitiva, que no se trata de un acto de egoísmo, se trata de un acto de desgaste por un ofrecimiento que no ha servido para nada y las orejas del fracaso y del despecho son muy puntiagudas y a veces se ven a kilómetros.

domingo, diciembre 10, 2006

Barras de bar, vertederos de amor

Me gustaría saber a donde llevan la basura de aquél pub. Supongo que los corazones rotos no se venden a un alto valor en el mercado, y menos que estén rotos y lastimaros.
La culpa de nuestra ingenuidad, de nuestra facilidad de… bueno, nuestra necesidad de amar, y que nos den un poquito aunque sea menos de lo que nosotros podemos dar.

La de historias que sé de gente muerta por culpa de perder el corazón en la barra de un bar, la de historias que sé de camareras que sin querer, son unas torpes, y por una simple palabras de más, una mirada rápida en tono malinterpretado –a veces esconden algo más que “trabajo”-, propinar con una conversación el buen gesto del cliente y su educación y un largo etcétera, han dejado caer más que casquería por el suelo, con la fragilidad que allí muchos ya llegan… Que regalen camisas al entrar en los bares con el logo de “Muy Frágil” y detrás el signo del paraguas, y si me pongo exigente, que pongan una flechita hacia arriba, por si perdemos el equilibrio.

Muchas historias de gente encontrada, de reencuentros, de gente que la casualidad – ¿alguno cree en el destino? – ha hecho compartir el mismo espacio con sus manos, simplemente al pagar quizá, cuando la música amortiguaba el ruido de las monedas sobre la barra. Cuando entonces entra la canción “Insurrección” y se deja de observar las botellas del fondo de la barra como el que busca una solución en un cartel de anuncios a la soledad. Buscan a alguien, y se encuentran. Algunas veces van más allá de los bailes en la pista, algunas veces ya no se encuentran y se olvida. Pero el alcohol es muy cabrón, y una vez que vuelven a caer los cubitos en la copa, el corazón se resiente y empieza a recordar. Vuelves a mirar las botellas y que empiece de una puta vez esa jodida canción.


El Ultimo De La Fila - Insurrección

¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?
Nadie es mejor que nadie pero tú creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor...
Os enseñé mi trocito peor.
Retales de mi vida,
fotos a contraluz.
Me siento hoy como un halcón
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.


viernes, diciembre 01, 2006

El largo camino del adiós

Hay algunos días que lanzaría todo por la borda.

Si, hay algunos días que hasta vuelvo a pensar en ti.
Y eso que ya nunca paso por tu casa, te creía tan olvidada…
Pensaba que todo terminó aquella mañana.

Un largo camino de tierra y la nube de polvo fue tu beso de despedida.

No puedo contenerme tantísimo tiempo este nudo en la garganta.
Trago y por más que trague, no se me va tu sabor.

A tierra.

Sé que no puedo vivir así, no puedo levantarme por las mañanas,
encender la luz, y fijarme con los ojos pegados si aún estás en esa fotografía.

No sea que te vayas también de ella y sólo dejes más que tierra.

Me compré un velero, no sé si te lo habrán dicho.
Si, sé que te gustaba el mar, y aunque lo hice para tenerte cerca sin tenerte,

lo hice para quitarme tu sabor a tierra.