domingo, febrero 25, 2007

Cárceles Caseras

Cárceles caseras
viven sobre las cabezas,
borracheras de esperanza,
lágrimas que nada arreglan.
Y el sol que sigue sin aparecer,
se olvidó de esta parte de la Tierra.

Las pupilas devastadas,
el cielo las recompondrá.
Los sobornos, las miradas
y dejar de lamentarnos
por todo lo que dijimos de más,
todo lo que no dijimos.

Ahora mismo echo de menos
echarte, echarte de menos.
Inviernos tibios, los bares de siempre,
cenizas de buenos momentos.

Tal vez sea mejor callar
y esperar la primavera.
Haremos una bandera
con el blanco que nos queda,
tal vez de la nieve que vimos caer,
de la espuma del mar que dejamos atrás.

Ahora mismo echo de menos
echarte, echarte de menos.
Inviernos tibios, los bares de siempre,
cenizas de buenos momentos.

Y no queda leña para echar al fuego,
y el frío no perdona,
y tus silencios de hielo
tampoco.


La Habitación Roja - Cárceles Caseras

lunes, febrero 19, 2007

Cumpliendo condena

Necesitaba tanto echarte de menos, que el Sol cuando se pone por mi espalda, me tira su aliento susurrando tu silencio.

Me hacia falta tanto echarte de menos, que mientras ando, mis pies van sellando tu nombre.

Necesito tus besos en los que crecían árboles, y yo los regaba con los míos.

Voy a hacerme un abrigo con tus cartas, sus palabras ya no me dan el suficiente calor.

Te quiero tanto que no me importa que el tiempo nos haya torturado, es una señal para mostrarnos que él es absurdo en nuestro mundo.

En nuestro absurdo mundo.

No sé si algún día pagarás mi fianza…

domingo, febrero 11, 2007

Almohadas desterradas

Mis dedos perdidos entre tus rizos
tu lengua encontrándose en mi boca
rompiendo con lo material en una cama
los muelles al borde del suicidio
el fantasma bicéfalo de las sábanas, despojado de sus cadenas
sudor tembloroso con sabor a nitroglicerina
a la mínima onomatopeya, nos prendemos fuego.

Te juro por Dios que esta noche cuando mis labios coronen el castillo erecto de tus senos, lo secuestro.

Te juro por Dios que esta noche te llevarás de recuerdo gomaespuma en tus uñas.

Que esos pedacitos sean de prestado, quiero que mi cama vuelva a hablar sin palabras.

¿Mi corazón te lo envuelvo o te lo llevas de prestado?

viernes, febrero 02, 2007

Lady Winter



Apareciste desde el hielo avasallando mi corazón helado en tormentas de nieve.
Se rompían nuestros labios que eran uno.
En los pliegues de tus manos plantamos un muñeco de nieve.
Esta vez no hubo botones ni zanahorias, solamente nuestros corazones con nuestros nombres dentro.

¿Y qué más dará si el verano deshace todo el camino recorrido?

Si después de la calma siempre viene la tempestad.

sábado, enero 27, 2007

Al dente

Si te espero en la puerta de casa, es para que me prepares.
Para que me degustes mientras observas el techo.
Que me consumas despacio absorbiendo el amor de mis poros.

Si me envuelves en tus manos, no será mi sabor enlatado.
Si me abres despacito, suave con tus frágiles dedos tan cálidos,
no hará falta precalentarme, dando vueltas en el horno de tu boca.

Consúmeme como a ti te apetezca, dórame, contonéame en tu grill,
échame pimienta y sal, dame sabor a infinidad, que no se te quite mi sabor de tu boca.

sábado, enero 20, 2007

El abrazo de tus ojos

Las canciones tristes activadas en mi cuarto como un sónar, se cansaron de rebotar entre pared y pared. Nada más lejos de intentar descansar entre mi almohada, se esfumaron el día que abriste la ventana.

Me cansé de lamentarme una y otra vez de porqué antes nunca me abrieron ventanas, sino lo único que hacían era regalarme una y otra vez canciones tristes.

Me agoté de porqué no le puse ningún final a todos los guiones de mis historias porque tenía miedo a la realidad, y mi imaginación daba rienda suelta hacia un viaje de mentiras.

Mentiras para consolarme, supongo.

Es fácil seguir ocultándose, pero no más allá de tus ojos.

Me abrazaron mientras las ondas de esas canciones se vapuleaban en trazos agonizantes liberándose como un símil de mi alma contra la tuya. Pero esta vez no hice como antes, esta vez no huí yo también por la ventana.

domingo, enero 14, 2007

Electricidad

Parecía que nunca me conociste realmente
Parecía que nunca me entendiste
Parecía que nunca supiste realmente como sentir
Pero la electricidad te atrajo cerca de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí

Hubo tiempos donde realmente me hiciste sonreír
Y hubo tiempos donde realmente me hiciste llorar
Y hubo tiempos donde nunca supe realmente como sentir
Pero la electricidad te atrajo cerca de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí
Y el miedo te volvió tan insegura de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí

Pero la electricidad te atrajo cerca de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí
Y el miedo te volvió tan insegura de mí
Lo que necesitabas era deshacerte de mí


Anathema - Electricity

domingo, enero 07, 2007

¡Mucha mierda! Tal vez demasiada…


En frente de mi espejo, bordeado de bombillas cansadas de su resistencia, cansadas del calor de la mugre, aún se posa ese actor que soy yo. Maquillaje del humorista que se colorea sus lágrimas con tonos púrpuras y brillantina. El mago que su mejor número es uno sobre escapismo.

Desaparezco de ti con un simple chasquido de dedos.

El encanto de las tablas con mi público tan especial y asiduo, tan permanente resguardando las butacas a los ausentes que nunca más volverán, en una mezcla demasiada enrevesada de esperanza y nostalgia.

Se sale con los nervios de siempre, con la orquesta interpretando una entrada épica viajando sobre el valle de los sueños, sobre viajes al pasado dentro de un abismo sin fondo y sin un color claro para el recuerdo:

viajaremos sobre una nube de pasión,
con un color anaranjado que pinta detrás el Sol,
viajaremos por sueños que quizá se cumplan, o quizás no.
Pero el viaje de los sueños es gratis, la entrada que tenéis que pagar, no.

Es el precio de la entrada, caerse al barro y manchar toda la ilusión
y ya cada cual decide la más adecuada opción.
Si lavarlo con el detergente de otra oportunidad,
o tirar la ropa y comprarse una nueva dirección que tomar.


Y la sensación de que aún me observas entre bambalinas, jamás se me quitará.
Supongo que parte de esos aplausos te lo debo a ti, y a nuestro teatro.

martes, enero 02, 2007

La esperanza morirá



Swallow The Sun - Hope

1. Hope
2. These Hours of Despair
3. The Justice of Suffering (con Jonas Renkse, Katatonia)
4. Don't Fall Asleep (Horror pt.2)
5. Too Cold for Tears
6. The Empty Skies
7. No Light, No Hope
8. Doomed to Walk the Earth



Como todos sabemos el emule y otros programas de descarga se suelen anticipar meses y meses a la salida del nuevo disco de una banda y eso es lo que ha pasado con estos finlandeses, que gracias a ello, ha descubierto el secreto mejor guardado de esta banda de Death/Doom Metal.

La salida del nuevo disco de los Swallow está prevista para el siete de frebero con el single de adelanto titulado Don't Fall Asleep que será lanzado a primeros de enero, en el que aparece el cantante de Amorphis en un corte.

Es una banda que tienen en su trayectoria dos plásticos y aunque está cosechando una cantidad ingente de fans, se augura un gran lanzamiento hacia las sombras y escarcha donde habitan los grandes del Doom.

Con un inicio llamado "Hope", representa lo que es esta banda
nos pueden ofrecer, con voces limpias sin llegar a denotar una gran voz en este aspecto, casi susurrantes, con unos estribillos bastante épìcos, algunas veces con voces guturales con un acompañamiento realmente orquestal a cargo de los teclados y alguna que otra voz femenina en un segundo plano.

Pero para estribillos épicos, es el que se marca Jonas Renkse en The Justice of Suffering, de los grandiosos que se pueden escuchar en el género, de esos que te pone la piel de gallina.

El trabajo de Kotamäki en las voces es realmente espectacular, exponiendo su voz limpia en muy pocas ocasiones, esta vez ha trabajado su gutural de manera sobrecogedora, con voces extremadamente graves como la expuesta en el corte Doomed to Walk the Earth, una canción sorprendente, que comienza como si de un grupo de funeral doom se tratara, la relentización echa arte, hasta una parte muy bella que aparece en el minuto cinco. Parte que se puede escuchar en la intro de su web aquí



Riff pesados, lentos, otras veces rápidos, pasajes de guitarra limpios, atmósferas perfectas con el teclado, y una batería que en algún corte que otro se marca algún virtuosismo con pseudo-solos.

Mucho tienen que escarmentar los doomers que vienen detrás - Novembers Doom, por poner un ejemplo- para superar semejante disco.

Enjoy the black.

lunes, diciembre 25, 2006

Confesiones para el hombre que descendió de la chimenea

Otro año más en el mismo sitio, otro año más evaporado.
Cortezas de naranja en las brasas, aroma a un recuerdo.

Quizá es lo único que me queda, recopilar olores.
Abanicos de fragancias que vienen en un instante concreto, y recuerdas a alguien.
La nostalgia del humo, al calor de una llama.

Las manos agrietadas golpean la nuez.
Las cáscaras usadas como barquitos.
Con los años la nuez me partió a mí y rumbo a la deriva.

Aún te espero como todos los años con el mismo semblante.
Un rostro ocultando lo descompuesto, una boca rotulando esperanza.
El corrector del miedo, blanco tachón sobre un recuerdo.

¿Qué me traen esta vez tus renos?

¿Caminos hacia el reencuentro o nebulosas disipadas?

Tienes tu recompensa sobre la mesa, un músculo que ya no late.
Palabras desaliñadas que le penden con el acento oxidado.

Te apagué la lumbre, como siempre.

Para que desciendas mejor, o tal vez para que sientas el mismo frío que siento yo.

Si decides volver, tráeme algo más que naranjas.

Deja que me pelen mi piel y la tiren en alguna brasa.

Déjame arder en el calor de algún juego de brazos y sin humo mas que se escape de algún aliento.

domingo, diciembre 17, 2006

"Lo siento, yo tengo la culpa"

Vivir sin tener a los que quieres cerca, es una tortura que se hace más retorcida cada vez más por el miedo. No se puede estar siempre disculpándose, ni callar por miedo a joderla de nuevo.

Y el caso es que quizá no tenemos la culpa y detonamos el dispositivo de culparnos a nosotros mismos el daño que se les hace a las personas que queremos. Es más fácil sacar del bolsillo el dedo acusador y dirigirlo contra nuestro pecho, con dagas de la talla de: que si somos demasiado exigentes, que si somos demasiado posesivos, que si pedimos demasiado…

Y en el fondo la venda del amor no nos deja ver que lo único que queremos es que sean la mitad de generosos que lo somos con ellos, que de vez en cuando ya que los abrazos y los besos aún no corren por fibra óptica, nos hagan sentir nuestra pequeña recompensa, como el perro que busca una propina al hacer un buen trabajo.

Porque es lo que hay en el fondo de todo ser humano, ser compensado.
Y las compensaciones vienen de mil formas como incluso la satisfacción propia sin pedir nada a cambio, pero si no funcionara esa química en nuestro cerebro de que un acto de generosidad regalado a los nuestros sería en vano, no se acumularían tantos de ellos que al final crees que son inservibles, y cojones, si no le vas a darle utilidad, agradecerlo sin la necesidad de devolverlo.

En definitiva, que no se trata de un acto de egoísmo, se trata de un acto de desgaste por un ofrecimiento que no ha servido para nada y las orejas del fracaso y del despecho son muy puntiagudas y a veces se ven a kilómetros.

domingo, diciembre 10, 2006

Barras de bar, vertederos de amor

Me gustaría saber a donde llevan la basura de aquél pub. Supongo que los corazones rotos no se venden a un alto valor en el mercado, y menos que estén rotos y lastimaros.
La culpa de nuestra ingenuidad, de nuestra facilidad de… bueno, nuestra necesidad de amar, y que nos den un poquito aunque sea menos de lo que nosotros podemos dar.

La de historias que sé de gente muerta por culpa de perder el corazón en la barra de un bar, la de historias que sé de camareras que sin querer, son unas torpes, y por una simple palabras de más, una mirada rápida en tono malinterpretado –a veces esconden algo más que “trabajo”-, propinar con una conversación el buen gesto del cliente y su educación y un largo etcétera, han dejado caer más que casquería por el suelo, con la fragilidad que allí muchos ya llegan… Que regalen camisas al entrar en los bares con el logo de “Muy Frágil” y detrás el signo del paraguas, y si me pongo exigente, que pongan una flechita hacia arriba, por si perdemos el equilibrio.

Muchas historias de gente encontrada, de reencuentros, de gente que la casualidad – ¿alguno cree en el destino? – ha hecho compartir el mismo espacio con sus manos, simplemente al pagar quizá, cuando la música amortiguaba el ruido de las monedas sobre la barra. Cuando entonces entra la canción “Insurrección” y se deja de observar las botellas del fondo de la barra como el que busca una solución en un cartel de anuncios a la soledad. Buscan a alguien, y se encuentran. Algunas veces van más allá de los bailes en la pista, algunas veces ya no se encuentran y se olvida. Pero el alcohol es muy cabrón, y una vez que vuelven a caer los cubitos en la copa, el corazón se resiente y empieza a recordar. Vuelves a mirar las botellas y que empiece de una puta vez esa jodida canción.


El Ultimo De La Fila - Insurrección

¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?
Nadie es mejor que nadie pero tú creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor...
Os enseñé mi trocito peor.
Retales de mi vida,
fotos a contraluz.
Me siento hoy como un halcón
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.


viernes, diciembre 01, 2006

El largo camino del adiós

Hay algunos días que lanzaría todo por la borda.

Si, hay algunos días que hasta vuelvo a pensar en ti.
Y eso que ya nunca paso por tu casa, te creía tan olvidada…
Pensaba que todo terminó aquella mañana.

Un largo camino de tierra y la nube de polvo fue tu beso de despedida.

No puedo contenerme tantísimo tiempo este nudo en la garganta.
Trago y por más que trague, no se me va tu sabor.

A tierra.

Sé que no puedo vivir así, no puedo levantarme por las mañanas,
encender la luz, y fijarme con los ojos pegados si aún estás en esa fotografía.

No sea que te vayas también de ella y sólo dejes más que tierra.

Me compré un velero, no sé si te lo habrán dicho.
Si, sé que te gustaba el mar, y aunque lo hice para tenerte cerca sin tenerte,

lo hice para quitarme tu sabor a tierra.

martes, noviembre 21, 2006

Corrientes circulares en el tiempo

Una vez, si mal no recuerdo,
me tenías en la punta de los dedos.
Las secuelas de los viejos días
estarán conmigo el resto de mi vida.

Me quedé dormido un momento
y los valles se cambiaron por desiertos
por obra y gracia de El que controla el firmamento,
El que decide que ande perdido en corrientes circulares en el tiempo,
El que transforma los diamantes en quejidos y lamentos,
El que se encarga de que salgas y que yo me quede dentro.

Asustado, sintiéndome enfermo,
como una temporada en el infierno.
Intentando ver una salida,
encontrando más problemas todavía.

Todo esto que jamás podré comprender,
lo que obtuve a cambio de intentar hacerlo bien.
Eso no es para mí, quiero mi parte de lo bueno.
Quiero que estés aquí, quiero tenerte dando vueltas a mi lado todo el tiempo,
en nueve órbitas concéntricas y yo estar en el centro.
Será mucho pedir, pero es lo menos que merezco.



Los Planetas - Corrientes circulares en el tiempo

viernes, noviembre 17, 2006

En noviembre también puede ser primavera

Es increíble como aquella planta que abarca una pequeña parcela de mi ancho corazón va creciendo con los años, va madurando y crea cada vez unos frutos con los jugos más embriagadores que te puedes llevar al paladar.

El tiempo pasa y la época de floración me regala un pétalo tan cálido como tus mejillas.
El polen que da tu flor atrae a los más diversos insectos que ayudan a crear más vida mucho más allá de mi parcela y la tuya, en una explosión de vida tan exacta, como la circunferencia de tus aros que penden de ti.

Creces y las épocas en las que tus flores se marchitan, siempre queda la esperanza del nuevo brote, de los días claros sin nubes oscuras que no traen lluvias, sino más que lágrimas.

Mientras tanto, yo te pondré cada día un poquito de abono aunque alguna vez se me vaya la mano con la dosis, aunque quiera que vuelvas a florecer tan rápido como mis ansias de verte danzar en abril.

Intentaremos que sea primavera en noviembre, agua no nos falta.

Y luz: la tuya.

Dedicado a una niña que ya se me hace mujer. Besos, mi pequeña.

domingo, noviembre 12, 2006

Nebulosas atormentadas II

Noté como tus rayos me atravesaban.
Me giré de golpe para contrarrestarlos con mi mirada.
Cuatro segundos exactos de batalla con rayos cruzados en el supermercado.
Después de evacuar nuestra nave en diferentes cápsulas de emergencia, terminamos en el mismo planeta.
Ahora me tocará buscarme otra galaxia y otro supermercado.

Mierda…

lunes, noviembre 06, 2006

Nebulosas atormentadas

Nos amábamos tanto, que no nos dimos cuenta de que los asteroides rompieron el fuselaje.
Se nos cayeron todos los sueños que guardamos por vivir en nuestro propio universo.
Un universo con galaxias rotando sobre el eje de nuestro sexo.

Los electrones de nuestro vello, los neutrones de nuestros miedos.
La supernova que creamos esa noche en un sofá desguazado.
Descendiendo más y más por el agujero negro de tus celos.
Nebulosa oscura que dejamos en un cojín de tapizado.

Cerramos la puerta de nuestra nave y nos lanzamos al hiperespacio.
Con sueños comunes y ninguno paralelos.

Sobrepasando el punto de no retorno y sin combustible.

miércoles, noviembre 01, 2006

Subidas y bajadas

El ruido que llegaba hasta el portal de tu casa era como si un pelotón de las fuerzas armadas bajaran las escaleras en pleno zafarrancho de combate.
Las bajabas sin apenas mirar los escalones, saltando los dos o quizás los tres últimos. Deslizando tu mano sobre la barandilla sonando a final de copa de baloncesto.

Por fin llegó él, sin que tú esperaras este encuentro y menos que fuera a buscarte a la puerta de tu casa, mucho menos que te tocara el timbre y la casualidad quisiera que te pusieras tú al interfono.

Se te volcó el corazón derramando esas historias creadas con él y que jamás pensabas que hubieran salido de tu cuarto, en el comodín de tu entrada manchando las llaves de sueños.

Al final de los escalones estaba él apoyado en la pared mirando al exterior contemplando los coches pasar tan aprisa como tu bajada de las escaleras, o de tu nube.

Se giró al ver que cesaron los estruendos de tus pies, abriendo los brazos y extendiendo las palmas de sus manos para llamarte sin hablar, para que recibieras ese abrazo que tanto esperabas, tu recompensa tras meses de soledad compartida con aquél hombre que apenas cambiaba de facciones en su rostro hasta que sonreía, y te derretías en tu cuarto.

Te lanzastes tan fuerte que tuvo que absorber tu impacto retrocediendo un pie dándole más apoyo y entonces él te giraba, os reíais con acompañamiento de lágrimas.

El tiempo pasó, las escaleras se quedaron pequeñas, las barandillas ya no gritaban y él se fue como esos coches que pasan por la puerta de tu portal. Sin apenas adivinar su marca ni modelo, pero sí su color.

Y su olor…

Quizá algún día toque de nuevo tu timbre y vuelvas a darle vida a tu cuarto, a la entrada y su comodín, a las escaleras, a la barandilla y a tu corazón.

viernes, octubre 27, 2006

Cabina de secado

Voy a colgar en el tendedero todos los relojes de casa y voy a esperar a que se seque el minutero y que las horas se caigan al suelo.
Voy a tirar las zapatillas de estar por casa por la ventana para que recorran la ciudad y ponerles precio a su independencia.

Y amanecerá un nuevo cielo donde los colores se fundirán entre nubes sacadas de acuarelas.

Cuando los pinceles lloren agua y las paletas se cuarteen, ya no venderé más horas a ti ni dejaré a los minutos más independencia.

Me largaré por la ventana sin zapatillas.

sábado, octubre 21, 2006

Colegio Vacío

Tengo la sensación de un colegio vacío,
de un viaje de vuelta.

Nada me sabe a nada
mejor encerrarme en cajas.

Con todo lo que me equivoqué
y lo que dejé
detrás de mí
detrás de mí...

Como cuando saltábamos los charcos
y nos salpicábamos
todo era mágico si estabas
sólo mirando.

Quiero tu nombre grabado
en todos los árboles.

Y disfrazábamos lo extraño
sin preguntarnos nada.
Me trasladé un momento hoy...

Cierro los ojos y oigo que ruedan canicas
en el patio cubierto
chocan en mi memoria
que el tiempo de goma borra
al ver recuerdos que envasé
los que dejé
detrás de mí...

Como cuando saltábamos los charcos
y nos salpicábamos
todo era mágico si estabas
sólo mirando.

Quiero tu nombre grabado
en todos los árboles

Y disfrazamos lo extraño
sin preguntarnos nada
sin preguntarnos nada...

Me trasladé un momento hoy.

Tengo la sensación de un colegio vacío
no hay viaje de vuelta
no hay viaje de vuelta
no hay vuelta ...

Fon Román(Ex-Piratas) - Colegio Vacío