Lo que más me gustaba hacer, era acariciarte tus labios con los dedos.
Era como hallar la respuesta de donde anduve perdido segundos antes.
Entre torbellinos de lenguas y cascadas de saliva.
Dedos contra dedos en una batalla campal en la palma de nuestras manos.
Daños colaterales de corazones ardiendo.
¿Por qué quisimos desguazar nuestro amor sin kilómetros ni rodaje?
¿Por qué las bifurcaciones de la vida nos llevaron a distintos destinos oscuros?
Ahora sólo nos queda el silencio, con miedo a preguntar. Por miedo a las respuestas o por no tenerlas.
Solamente nos preguntamos por dentro.
Y yo sólo me conformo porque me vuelvas a mirar como antes, aunque exista el silencio.
Nuestros dedos hablarán de nuevo por nosotros.
jueves, julio 20, 2006
domingo, julio 16, 2006
Como tú amas
rompe las olas frente al desaliento
lanza tu risa contra la soledad
no te quedes parada esperando amistad
ama
ama mucho al que no está más
al niño que no ves pero sufre
al que también sufre y puedes tocar
inventa
invéntales a todas un mundo más justo
abre tus manos y dáselo
invéntate una camisa nueva para tu alma
quiérete
quiérete porque eres grande
tu mirada descubre las razones
para vivir con quienes pasan
a tu lado y se detienen
te miran, te tocan, te funden
porque saben que tú también eres otra
te cuidan, te quieren, te aman
como tú amas
Poema de Francisco Cenamor que lo dedico a todos los que amaron alguna vez. Y para ti también.
lanza tu risa contra la soledad
no te quedes parada esperando amistad
ama
ama mucho al que no está más
al niño que no ves pero sufre
al que también sufre y puedes tocar
inventa
invéntales a todas un mundo más justo
abre tus manos y dáselo
invéntate una camisa nueva para tu alma
quiérete
quiérete porque eres grande
tu mirada descubre las razones
para vivir con quienes pasan
a tu lado y se detienen
te miran, te tocan, te funden
porque saben que tú también eres otra
te cuidan, te quieren, te aman
como tú amas
Poema de Francisco Cenamor que lo dedico a todos los que amaron alguna vez. Y para ti también.
sábado, julio 08, 2006
Somos tan solo un momento en el tiempo
Anathema - A Moment In Time
Parece mentira que hayan transcurrido dos años desde la aparición del DVD “Were You There?”.
Bastante más raro puede sonar que se hayan editado dos conciertos de esta manera tan continua, y más sin existir ningún trabajo de estudio entre medias, recordemos que “A Natural Disaster” fue lanzado en el 2003.
Todo esto tiene una sencilla explicación, y es que la anterior compañía discográfica y editora del DVD, desapareció.
Así que los de Liverpool han decidido sacar un nuevo directo mucho más completo que su anterior, albergando material de muchos discos anteriores, no como su anterior DVD, que se centraba en los discos editados por su extinta compañía, Music For Nations.
También es agradecer que se incluya las canciones que se excluyeron en “Were You There?”. Que son Sleepless, A Dying Wish, Fragile Dreams y una versión de Fleetwood Mac , Albatros.
Menús animados, un artwork excelente de la mano de Travis Smith. Aunque el libreto es escueto, no como en su anterior DVD con más trabajos de este genial diseñador.
Concierto grabado en Polonia el cuatro de marzo de este mismo año, con la aparición del cuarteto de cuerda Bacchus, miembros de la filarmónica de Liverpool.
No deja de ser nada más que algo anecdótico la colaboración de estos músicos, ya que apenas destacan, actuando nada más de acompañamiento y dejándose notar solamente en un par de canciones, sobre todo en las partes que no existen las guitarras, y en inicios de canciones, como Flying, en la que Danny hace de espontáneo director de orquesta.
Tras el adagio de Albinoni que interpreta el cuarteto de cuerda a modo de intro, suena el piano de Les que dibuja el inicio de Shroud Of False, susurrando Vincent la letra de la canción que da título a este DVD.
La verdad es que sorprende la cantidad de canciones que hay del Alternative 4, y más sorprendente es la poca cantidad de sus últimos trabajos, solamente Panic del A Fine Day To Exit.
Lee muestra cada vez una mejor voz, interpretando A Natural Disaster de una manera excelente, un gran fichaje para la banda, sin duda.
El último corte es nada más y nada menos que una versión del Comfortably Numb, de sus adorados Pink Floyd, en la que Vincent hace el papel de Waters en las voces, y su hermano Danny el de Gilmour. Tremeno final en el que después de tocar ese solo orgásmico, Danny destroza el amplificador y lanza parte de él al foso.
Un gran trabajo que esta vez sí recoje lo que es, y lo que ha sido esta banda.
sábado, julio 01, 2006
Enterrando las promesas
La de noches que desperté sobre tu pecho
marcando el tempo tu corazón el ritmo de los besos
Cuando te vayas, que me entierren contigo
que los gusanos devoren amor furtivo.
marcando el tempo tu corazón el ritmo de los besos
Cuando te vayas, que me entierren contigo
que los gusanos devoren amor furtivo.
sábado, junio 24, 2006
Katatonia - My Twin
Mi Gemela
El cuello, y luego la cadena
la cabeza es colgada con vergüenza
el cuello, y luego la cadena
la cabeza es colgada con vergüenza
Pensé que habías crecido
que continuarías
pero ahora que no estoy
¿que más ha sido retirado?
Solías ser como mi gemela
y todo lo que ha sido
fue todo para nada
¿eres fuerte cuando estás con él?
Él que te puso por encima de todos nosotros
Pienso en nuestro amor
lo dejaré pasar
se siente como fuego
pero no durará
¿A qué está llegando esto?
No deseo continuar
Has perdido
nadie ha ganado
Traducción por Gabriel de Anathema Chile
viernes, junio 16, 2006
Droga entre sábanas
Allí estaba, con su hombro desnudo y su pelo enredado que anoche era fuego.
Se giraba refunfuñando y abrazándose a si misma. El reloj marcaba las diez y me levanté sin encender la luz y te observaba como si fueras la droga de la mañana, mi pequeña dependencia. Mis brazos y mi cuerpo ya estaban saciados de mi dosis química, mas no mis ojos, que anoche me los cegastes mientras te agitabas entre gemidos.
Si algún día me faltaras, nunca más dormiré en una cama. Dormiré entre maleza y madera de olivo. Y le daré yesca.
Se giraba refunfuñando y abrazándose a si misma. El reloj marcaba las diez y me levanté sin encender la luz y te observaba como si fueras la droga de la mañana, mi pequeña dependencia. Mis brazos y mi cuerpo ya estaban saciados de mi dosis química, mas no mis ojos, que anoche me los cegastes mientras te agitabas entre gemidos.
Si algún día me faltaras, nunca más dormiré en una cama. Dormiré entre maleza y madera de olivo. Y le daré yesca.
jueves, junio 08, 2006
Cóctel de vino tinto con suave aliño de lágrimas
Los recuerdos a veces escapan a nosotros de tal forma que uno se replantea si es nuestro subconsciente el que se trabaja la acción de olvidar los buenos recuerdos para sanar las viejas heridas que aún escuecen dentro de nuestro corazón.
Recuerdos que se transforman en insulsos. Que un día se pasaron de ejercer en mí una sonrisa, al peor fruncir de ceño.
Puertas de roble, olor a orégano y bandejas humeantes era lo poco que podía divisar. (más las pocas ganas que tenía de mirar) Junto a camareras de sonrisas forzadas, era lo que aún mantenía aquél restaurante que llamé en su día, “un bar para olvidar”.
Cierto es que allí fue la primera vez que me distes algo más que promesas esfumadas, y que con el tiempo fue mi fábrica clandestina de rencores, reproches y despecho.
Aún recuerdo si intento hacer un gran esfuerzo lo dura que estaba aquella silla, aunque no tanto como lo estuvo el último día que reservé nuestra mesa favorita. Como a ti te gustaba, al lado de la ventana. Observando la ciudad de un modo como si nosotros estuviéramos en otro universo paralelo.
Qué guapa estabas esa noche. Tus ojos aquél día brillaban tanto que al atravesar tu mirada la copa de bohemia, hacia descomponerse la luz formando un arco iris, aunque no era la luz de tus ojos lo único que se descomponía. Me derretía llenando el techo de vapor de amor hirviendo.
Qué triste fue que después de unos meses, repetimos escenario de nuestro pasional y trágico amor.
Qué triste que me dieras plantón mientras trataba de pasarme de un dedo a otro haciéndolo girar con ellos, ese anillo de oro con unas palabras dentro.
Me dejastes allí entre sueños y una ensalada sin aliñar, esperándote a ti. Con una botella de vino a punto de vaciar y yo consumiéndome como las velas que terminaban de adornar nuestra mesa.
La vida es así, un día cenas con “te quieros” derrochados, que otro día cenas solo con un sueño en forma de anillo.
Recuerdos que se transforman en insulsos. Que un día se pasaron de ejercer en mí una sonrisa, al peor fruncir de ceño.
Puertas de roble, olor a orégano y bandejas humeantes era lo poco que podía divisar. (más las pocas ganas que tenía de mirar) Junto a camareras de sonrisas forzadas, era lo que aún mantenía aquél restaurante que llamé en su día, “un bar para olvidar”.
Cierto es que allí fue la primera vez que me distes algo más que promesas esfumadas, y que con el tiempo fue mi fábrica clandestina de rencores, reproches y despecho.
Aún recuerdo si intento hacer un gran esfuerzo lo dura que estaba aquella silla, aunque no tanto como lo estuvo el último día que reservé nuestra mesa favorita. Como a ti te gustaba, al lado de la ventana. Observando la ciudad de un modo como si nosotros estuviéramos en otro universo paralelo.
Qué guapa estabas esa noche. Tus ojos aquél día brillaban tanto que al atravesar tu mirada la copa de bohemia, hacia descomponerse la luz formando un arco iris, aunque no era la luz de tus ojos lo único que se descomponía. Me derretía llenando el techo de vapor de amor hirviendo.
Qué triste fue que después de unos meses, repetimos escenario de nuestro pasional y trágico amor.
Qué triste que me dieras plantón mientras trataba de pasarme de un dedo a otro haciéndolo girar con ellos, ese anillo de oro con unas palabras dentro.
Me dejastes allí entre sueños y una ensalada sin aliñar, esperándote a ti. Con una botella de vino a punto de vaciar y yo consumiéndome como las velas que terminaban de adornar nuestra mesa.
La vida es así, un día cenas con “te quieros” derrochados, que otro día cenas solo con un sueño en forma de anillo.
miércoles, mayo 31, 2006
Renacer
Podría renacer de nuevo si tú te lo propusieras.
Podría darte vida de nuevo y quemar tus problemas en el fuego que hace meses se extingió.
Podría encenderte de nuevo, aunque pienso que eres tú la que soplas siempre la cerilla antes de acercarme a tu vela.
Te podría ayudar a que no pasaras frío de nuevo en las noches de agosto sin necesidad de dormir en el suelo.
Tantas cosas te podría regalar yo a ti, que no te regalo nada. Y me voy.
Si tú cierras la ventana para que no entre, yo te cierro la persiana para que no te entre luz.
Qué cabrones estamos hechos, creo que somos demasiado humanos.
Te odio, o tal vez te quiera demasiado.
Podría darte vida de nuevo y quemar tus problemas en el fuego que hace meses se extingió.
Podría encenderte de nuevo, aunque pienso que eres tú la que soplas siempre la cerilla antes de acercarme a tu vela.
Te podría ayudar a que no pasaras frío de nuevo en las noches de agosto sin necesidad de dormir en el suelo.
Tantas cosas te podría regalar yo a ti, que no te regalo nada. Y me voy.
Si tú cierras la ventana para que no entre, yo te cierro la persiana para que no te entre luz.
Qué cabrones estamos hechos, creo que somos demasiado humanos.
Te odio, o tal vez te quiera demasiado.
domingo, mayo 21, 2006
San Juan de la Cruz
Mientras iba de tu mano hacia la montaña,
unos días eran fuego y otros eran llamas.
Dentro del espejo donde no me reflejaba,
la promesa que en la cima nos aguardaba.
Pero una vez allí las nubes no nos dejaban ver el suelo
y una sensación que tuve fue miedo.
El camino de bajada era más estrecho,
se podría decir una bajada a los infiernos.
Te pedí que me guiaras cuando estaba ciego,
la montaña fue quien respondió con eco,
un eco que reproducía exactamente mis lamentos,
los sueños que una vez tenía y ya no tengo.
Un camino de torturas y de sufrimiento
que me ha traído donde ahora sigo muerto,
rezando para que alguien me levante del suelo,
donde estoy abandonado.
Así que te pedí lo menos y no quisiste darme nada
y ahora que ya no te quiero, me llamas, me llamas ...
canción de Los Planetas
unos días eran fuego y otros eran llamas.
Dentro del espejo donde no me reflejaba,
la promesa que en la cima nos aguardaba.
Pero una vez allí las nubes no nos dejaban ver el suelo
y una sensación que tuve fue miedo.
El camino de bajada era más estrecho,
se podría decir una bajada a los infiernos.
Te pedí que me guiaras cuando estaba ciego,
la montaña fue quien respondió con eco,
un eco que reproducía exactamente mis lamentos,
los sueños que una vez tenía y ya no tengo.
Un camino de torturas y de sufrimiento
que me ha traído donde ahora sigo muerto,
rezando para que alguien me levante del suelo,
donde estoy abandonado.
Así que te pedí lo menos y no quisiste darme nada
y ahora que ya no te quiero, me llamas, me llamas ...
canción de Los Planetas
viernes, mayo 19, 2006
Un simple error
Un simple error no fue que corriera detrás de ti por los campos de la casa de tu tío en aquél verano del 96.
No fue en error que entre risas, el césped recién regado nos dejaba de recuerdo unas gotas de agua en los tobillos.
No fue un error que el aire agitaba el césped y tu pelo le acompañaba al mismo compás, mientras tus pies se quedaban en el aire con tus zancadas de piernas cortas.
Tampoco lo fue que te dejaras caer para que te atrapara, y en el suelo, me subía encima de ti y te colocaba una amapola en tu oreja mientras te recogía el pelo.
No fue un simple error que entonces se encendiera aquella chispa en nuestros ojos, y revoloteaba la complicidad.
Nos sonreíamos, al mismo son, se nos llenaban de lágrimas nuestros ojos por culpa de la felicidad, y girábamos por el suelo hasta dejar nuestra ropa en verde.
Tampoco fue simple error que te regalara para tu cumpleaños ese vestidito blanco con tirantes, con flores en tonos ocres estampadas. Qué bonito te quedaba con esa diadema que te regaló tu madre cuando solamente eras una adolescente…
El error es que como tu vestido y tu diadema se te quedaron pequeños, como mi amor.
El error simple y sin más vuelta de hoja es que el césped ya no se riega y ya no mancha.
Si arranqué esa amapola se te secó, y ya no la metimos en un vaso de agua.
El gran error es que a pesar de todo aún te quiero, joder.
No fue en error que entre risas, el césped recién regado nos dejaba de recuerdo unas gotas de agua en los tobillos.
No fue un error que el aire agitaba el césped y tu pelo le acompañaba al mismo compás, mientras tus pies se quedaban en el aire con tus zancadas de piernas cortas.
Tampoco lo fue que te dejaras caer para que te atrapara, y en el suelo, me subía encima de ti y te colocaba una amapola en tu oreja mientras te recogía el pelo.
No fue un simple error que entonces se encendiera aquella chispa en nuestros ojos, y revoloteaba la complicidad.
Nos sonreíamos, al mismo son, se nos llenaban de lágrimas nuestros ojos por culpa de la felicidad, y girábamos por el suelo hasta dejar nuestra ropa en verde.
Tampoco fue simple error que te regalara para tu cumpleaños ese vestidito blanco con tirantes, con flores en tonos ocres estampadas. Qué bonito te quedaba con esa diadema que te regaló tu madre cuando solamente eras una adolescente…
El error es que como tu vestido y tu diadema se te quedaron pequeños, como mi amor.
El error simple y sin más vuelta de hoja es que el césped ya no se riega y ya no mancha.
Si arranqué esa amapola se te secó, y ya no la metimos en un vaso de agua.
El gran error es que a pesar de todo aún te quiero, joder.
martes, mayo 02, 2006
El tiempo se acomoda
Se detiene. Avanza, pero lo ves que no caminan las cosas al ritmo que tu quisieras o te marcastes algún día.
Ves que para ti, tu vida se detiene, pero el tiempo viaja.
No lo ves si te encierras en tus paredes que pintas dándoles tonos de autoconsuelo. Mientras el jodido tiempo deja ver colores de frustración que tú no pintastes, pero el tiempo les da una mano.
Te resquebraja. Descompone tus delirios en uno solo. Una obsesión, Una sola.
Secuestrar esa vida. Buscarla en sueños y perderte en ellos viviendo en tu mentira.
Las culpas no son de nadie, simplemente te tirastes por el tobogán y el destino hizo que el tiempo se parase entre medias.
Pero envejeces y creces.
El tiempo ya no baila, ya no mece, ya no canta con aspiraciones. Se acomoda como tú en un rincón, viendo la vida de los demás pasar. Anhelos de un destino que no es el tuyo, aunque no sepas en qué deparará. Pero lo presientes, intuyes soledad.
Y el tiempo te da la espalda en lo que tú deseas, en otras, te mira a la cara enseñándote un reloj que su tic tac te martillea y no lo alcanzas para romperlo.
Tranquilo, el tiempo se encargará de darle cuerda.
Ves que para ti, tu vida se detiene, pero el tiempo viaja.
No lo ves si te encierras en tus paredes que pintas dándoles tonos de autoconsuelo. Mientras el jodido tiempo deja ver colores de frustración que tú no pintastes, pero el tiempo les da una mano.
Te resquebraja. Descompone tus delirios en uno solo. Una obsesión, Una sola.
Secuestrar esa vida. Buscarla en sueños y perderte en ellos viviendo en tu mentira.
Las culpas no son de nadie, simplemente te tirastes por el tobogán y el destino hizo que el tiempo se parase entre medias.
Pero envejeces y creces.
El tiempo ya no baila, ya no mece, ya no canta con aspiraciones. Se acomoda como tú en un rincón, viendo la vida de los demás pasar. Anhelos de un destino que no es el tuyo, aunque no sepas en qué deparará. Pero lo presientes, intuyes soledad.
Y el tiempo te da la espalda en lo que tú deseas, en otras, te mira a la cara enseñándote un reloj que su tic tac te martillea y no lo alcanzas para romperlo.
Tranquilo, el tiempo se encargará de darle cuerda.
miércoles, abril 19, 2006
Everything
Después de tres años sin poder llevarse nada nuevo al oído de Anathema, por fin ayer se colgó en su web para descargar su nuevo single “Everything” y totalmente gratis, aunque hay una opción para mandarles un donativo, ya que la banda no dispone actualmente de compañía discográfica.
Everything representa mucho para ellos, la reincorporación de un nuevo miembro en la banda como es la hermana del batería, Lee Douglas. Haciendo un extraordinario trabajo en este corte en los coros.
Con un piano en la línea de Coldplay, empieza la nueva canción, incluso en algunas guitarras nos recuerdan muchísimo su sonido.
Quizá esta sea unas de las excelencias de la banda, que captura todas las influencias que existen y las llevan a su música. Si el Judgement nos recordaba a Pink Floyd y el A fine day to exit a Radiohead, Anathema vuelve a mostrar que es posiblemente la banda más abierta y que ha tocado todos los palos dentro del Rock. Desde el metal más oscuro como en sus inicios practicando un Doom/Death, hasta la influencia de los grupos contemporáneos del Pop/Rock.
No es nada nuevo que esta canción deje atrás la melancolía y le dé una oportunidad a la esperanza, cosa que al fin de cuentas, todos guardamos un poquito de ella en los bolsillos:
Needed time to clear my mind
breathe the free air find some peace there
I used to keep my heart in jail
but the choice was love or fear of pain and
I...
chose...
love...
cos everything is energy and energy is you and me...
Light shines in through an open window
shines inside your heart and soul and
light will guide your way through time
and love will help you heal your mind and
life...
will...
be.
Descargar la canción aquí
miércoles, marzo 22, 2006
Bombillas de frigorífico
Mi pequeña, siempre abrazándome a deshoras retorciéndote sobre el colchón.
Mi vida, que tú me la robastes y que ahora compartimos en cada rincón.
Dónde me dejastes así?
Dónde me tocó esa barita invisible que mueves y agitas a los corazones de los hombres?
Con un chasquido de dedos, apagas la luz de mis ojos, y hasta el Sol se pierde antes por el horizonte.
Qué esperas de mi ahora, mi amor?
Tú me lo quitastes todo, y ya no tengo nada que entregarte, si te bastara con una sonrisa mía, con una mueca, o con un cucar de ojos, no me importaría irme de ti con las manos vacías.
Y es lo que hace que se congele todo, cuando te miras a las manos, y las tienes vacías, que tus caricias se pegan en una piel que absorbe la poca vida que te queda.
Cuando lo no material que te llenaba, se transforma en escarcha de Enero, cuando los besos ya no se confunden con versos.
Cuando tú ya no tienes nada más que robar, entonces, te fijas en el interruptor, lo apagas y sales cerrando con llave.
Y me quedo aquí esperando, como una luz de una nevera, esperando a que me abran puertas, a descongelarme, a encenderme de nuevo y a no morir.
Mi vida, que tú me la robastes y que ahora compartimos en cada rincón.
Dónde me dejastes así?
Dónde me tocó esa barita invisible que mueves y agitas a los corazones de los hombres?
Con un chasquido de dedos, apagas la luz de mis ojos, y hasta el Sol se pierde antes por el horizonte.
Qué esperas de mi ahora, mi amor?
Tú me lo quitastes todo, y ya no tengo nada que entregarte, si te bastara con una sonrisa mía, con una mueca, o con un cucar de ojos, no me importaría irme de ti con las manos vacías.
Y es lo que hace que se congele todo, cuando te miras a las manos, y las tienes vacías, que tus caricias se pegan en una piel que absorbe la poca vida que te queda.
Cuando lo no material que te llenaba, se transforma en escarcha de Enero, cuando los besos ya no se confunden con versos.
Cuando tú ya no tienes nada más que robar, entonces, te fijas en el interruptor, lo apagas y sales cerrando con llave.
Y me quedo aquí esperando, como una luz de una nevera, esperando a que me abran puertas, a descongelarme, a encenderme de nuevo y a no morir.
martes, marzo 07, 2006
Como un complemento de una Barbie
Supongo que muchos lectores y algunos que me conocen de tiempo, se crearán una imagen un poco tiznada de negro, como mis trapos, como mi vista perdida que tengo a veces pensando en cosas que las debería imaginar en la cama, que despierto y mis labios van dibujando un poco de felicidad en mi sonrisa cuando levanto mi edredón y veo que aún anda ronroneando mi gata entre mi regazo.
Quizá sea mi papel que decidí tomar hace ya un tiempo, no sé si como un guión prematuro para un artista que anda desesperado de salir de la nada, para encontrarse con otra nada camuflada por luces de neon, y dinero para desperdiciar más su vida.
O a lo mejor es por una decisión que yo no decidí tomarla, me señaló una tal melancolía con el dedo, y como enamoradizo que soy de las muchachas con ojos tristes, me quise encerrar con ella varios años ya en un lugar que pocas veces abandono, a no ser que alguien me de un par de hostias virtuales( a veces no lo son…), y vuelva a ser yo.
Desde hace un tiempo, decidí jugar con una muñeca, vestirla cuando la escucho y me cuenta sus historias.
Sacarla a pasear con mi coche de Ken, cuando veo que necesita que la animen.
Incluso comprarle de vez en cuando un vestidito de esos que tanto le gusta a ella, que se pone con un solo velcro , cuando pasa frío y quiero darle calor.
Todo esto no sucedería si ella en su día no me hubiera comprado la casa de Ken, para resguardarme de mis historias.
Si no me hubiera comprado ese trajecito ajustado de color azul, para cambiar esa sucia manía que tengo de manchar todo en lejía y volver a tintarlo en negro.
Si no me hubiera comprado un walkman de plástico, para recordarme todos los días que la tengo a mi lado, se acaben las pilas, o no.
Qué bonita es la vida cuando todo se corresponde, aunque sea una amistad, aunque sólo sean más que palabras, porque las palabras, depende de donde salgan y de quien, pesan demasiado para que se las lleve el viento.
Quizá sea mi papel que decidí tomar hace ya un tiempo, no sé si como un guión prematuro para un artista que anda desesperado de salir de la nada, para encontrarse con otra nada camuflada por luces de neon, y dinero para desperdiciar más su vida.
O a lo mejor es por una decisión que yo no decidí tomarla, me señaló una tal melancolía con el dedo, y como enamoradizo que soy de las muchachas con ojos tristes, me quise encerrar con ella varios años ya en un lugar que pocas veces abandono, a no ser que alguien me de un par de hostias virtuales( a veces no lo son…), y vuelva a ser yo.
Desde hace un tiempo, decidí jugar con una muñeca, vestirla cuando la escucho y me cuenta sus historias.
Sacarla a pasear con mi coche de Ken, cuando veo que necesita que la animen.
Incluso comprarle de vez en cuando un vestidito de esos que tanto le gusta a ella, que se pone con un solo velcro , cuando pasa frío y quiero darle calor.
Todo esto no sucedería si ella en su día no me hubiera comprado la casa de Ken, para resguardarme de mis historias.
Si no me hubiera comprado ese trajecito ajustado de color azul, para cambiar esa sucia manía que tengo de manchar todo en lejía y volver a tintarlo en negro.
Si no me hubiera comprado un walkman de plástico, para recordarme todos los días que la tengo a mi lado, se acaben las pilas, o no.
Qué bonita es la vida cuando todo se corresponde, aunque sea una amistad, aunque sólo sean más que palabras, porque las palabras, depende de donde salgan y de quien, pesan demasiado para que se las lleve el viento.
domingo, marzo 05, 2006
Internet
Decididamente
me complace descubrir
que si ya eras preciosa antes de verte
ahora lo eres mucho más
al mirar tu foto
también sentí tu abrazo
al ir a cerrar el archivo
creí ver que me guiñabas un ojo
el derecho
Poema de Francisco Cenamor
me complace descubrir
que si ya eras preciosa antes de verte
ahora lo eres mucho más
al mirar tu foto
también sentí tu abrazo
al ir a cerrar el archivo
creí ver que me guiñabas un ojo
el derecho
Poema de Francisco Cenamor
domingo, febrero 26, 2006
Te gustaría saber
Donde quieras que estés, te gustaría saber que ya me he olvidado de ti.
Que mi imaginación ya no da rienda suelta a soñar durante algún segundo de los minutos de mis horas pensando lo que podíamos haber alcanzado.
Te gustaría saber de que ya no estoy condenado en aquella celda enganchado a
grilletes de lamentaciones.
Camino sin más dilación, quizá arrepentido de aquellas horas y tiempos muertos que tú decidiste darme, aquellos regalos que nada más que fueron espejismos reflejados en algo que nunca existió y que nos engañamos a nosotros mismos para ponernos a prueba de que sabíamos amar, aunque el mar con sus olas nada más dejaron espuma, que al pisarlas en mis largos paseos por la orilla, notaba un escalofrío en mi nuca, que me sabe a impotencia por no haber compartido esos momentos contigo.
Donde quieras que estés, te diré que no volveré a ver tu sonrisa nunca más, y que en mis recuerdos vivirá eternamente, aunque tú hayas muerto y te fuiestes sin despedirte, tal vez nunca viniste a mi y lo nuestro fue una novela melodramática que en nuestra dejadez no quisimos ponerle fin, quizá porque se nos llenó todo de borrones por el hastío de lo nuestro.
Donde quieras que estés no te gustaría saber que te enterré, tú quisiste morir a manos de ti, y ni siquiera ya nadie se acuerda de dejar flores en tu tumba.
Texto a raíz del comienzo de
Que mi imaginación ya no da rienda suelta a soñar durante algún segundo de los minutos de mis horas pensando lo que podíamos haber alcanzado.
Te gustaría saber de que ya no estoy condenado en aquella celda enganchado a
grilletes de lamentaciones.
Camino sin más dilación, quizá arrepentido de aquellas horas y tiempos muertos que tú decidiste darme, aquellos regalos que nada más que fueron espejismos reflejados en algo que nunca existió y que nos engañamos a nosotros mismos para ponernos a prueba de que sabíamos amar, aunque el mar con sus olas nada más dejaron espuma, que al pisarlas en mis largos paseos por la orilla, notaba un escalofrío en mi nuca, que me sabe a impotencia por no haber compartido esos momentos contigo.
Donde quieras que estés, te diré que no volveré a ver tu sonrisa nunca más, y que en mis recuerdos vivirá eternamente, aunque tú hayas muerto y te fuiestes sin despedirte, tal vez nunca viniste a mi y lo nuestro fue una novela melodramática que en nuestra dejadez no quisimos ponerle fin, quizá porque se nos llenó todo de borrones por el hastío de lo nuestro.
Donde quieras que estés no te gustaría saber que te enterré, tú quisiste morir a manos de ti, y ni siquiera ya nadie se acuerda de dejar flores en tu tumba.
Texto a raíz del comienzo de
"Donde quieras que estés"por Eugenia Herrera.
domingo, febrero 19, 2006
Efecto bola de nieve
Andar en círculos, intentando atrapar a mi sombra, para escupirla.
Por qué me sigue?
Es como una razón de vivir, tratar de ahuyentar los viejos fantasmas.
Tratar de rebuscar en esos sueños débiles y tan delicados llenos de fantasías la posibilidad de volver tras esa esquina y reencontrarte con el futuro dictándote la salida a esa historia que tanto te reconcome por dentro, historias rotas por nuestras propias manos, algunas aún no las hemos terminado de crear, pero el tiempo se encarga de llenarlas de polvo y esconderlas en cajas con etiquetas, para que el olvido no nos haga sentirnos culpable de nuestros actos.
Reorganizar nuestras vidas subidos siempre en el cajón de segundo puesto, perdedores, pero con medalla de plata, según como se mire el vaso.
Lo importante es participar?
Por qué me sigue?
Es como una razón de vivir, tratar de ahuyentar los viejos fantasmas.
Tratar de rebuscar en esos sueños débiles y tan delicados llenos de fantasías la posibilidad de volver tras esa esquina y reencontrarte con el futuro dictándote la salida a esa historia que tanto te reconcome por dentro, historias rotas por nuestras propias manos, algunas aún no las hemos terminado de crear, pero el tiempo se encarga de llenarlas de polvo y esconderlas en cajas con etiquetas, para que el olvido no nos haga sentirnos culpable de nuestros actos.
Reorganizar nuestras vidas subidos siempre en el cajón de segundo puesto, perdedores, pero con medalla de plata, según como se mire el vaso.
Lo importante es participar?
viernes, febrero 03, 2006
Blanco
-Oiga!, qué hace? Esto no es una pista de karting! Vamos, va.
-Perdí el avión.
-Eh?
-Que perdí el avión.
-Bueno, al mediodía hay otro.
-Sabe lo que pasa? Yo quería ese…
Todas las azafatas van al cielo. A ese país de morisquetas, pantomimas, sonrisas medidas y bandejitas recalentadas. Y yo me quedo otra vez solo en el blanco. Porque blanco debe ser el color de la muerte, blanco idiota, insulso. Blanco que no hay nada.
Será esto la muerte? No, esto no es la muerte. Esto es el cielo, el cielo de las azafatas.
Texto extraido de la película "Todas las azafatas van al cielo"
-Perdí el avión.
-Eh?
-Que perdí el avión.
-Bueno, al mediodía hay otro.
-Sabe lo que pasa? Yo quería ese…
Todas las azafatas van al cielo. A ese país de morisquetas, pantomimas, sonrisas medidas y bandejitas recalentadas. Y yo me quedo otra vez solo en el blanco. Porque blanco debe ser el color de la muerte, blanco idiota, insulso. Blanco que no hay nada.
Será esto la muerte? No, esto no es la muerte. Esto es el cielo, el cielo de las azafatas.
Texto extraido de la película "Todas las azafatas van al cielo"
miércoles, enero 25, 2006
El movimiento brusco de miembros desnudos
Escuchando sólo que silencio, nada más deseo que tu boca lo quiebre.
Que salgan vocales, para colgarme de ellas,
y me hagan girar como una noria y me suban a lo más alto,
mientras que en pleno cénit mi adrenalina llame al pánico y me haga caer.
O que salga de ella consonantes,
que me mezcan como lo hacían tus brazos desnudos
mientras apoyaba mi cabeza sobre tu pecho,
y sentía que tu corazón se quemaba.
Que me quemaba.
Dime una vez más que me amas, por favor.
Sé que será la décima vez en esta noche, pero dímelo
antes de que el despertador me devuelva a la muerte.
Hazme sentir útil y dibujemos figuritas con nuestras sombras
proyectadas sobre la pared.
Déjame que escriba la última carta a una tal soledad,
Decirle que no le echaré tanto de menos.
Pondremos de sello la marca de tus labios en carmín.
Que salgan vocales, para colgarme de ellas,
y me hagan girar como una noria y me suban a lo más alto,
mientras que en pleno cénit mi adrenalina llame al pánico y me haga caer.
O que salga de ella consonantes,
que me mezcan como lo hacían tus brazos desnudos
mientras apoyaba mi cabeza sobre tu pecho,
y sentía que tu corazón se quemaba.
Que me quemaba.
Dime una vez más que me amas, por favor.
Sé que será la décima vez en esta noche, pero dímelo
antes de que el despertador me devuelva a la muerte.
Hazme sentir útil y dibujemos figuritas con nuestras sombras
proyectadas sobre la pared.
Déjame que escriba la última carta a una tal soledad,
Decirle que no le echaré tanto de menos.
Pondremos de sello la marca de tus labios en carmín.
sábado, enero 21, 2006
Resucitando horas muertas
Qué tardes más silenciosas….
Todo el pueblo en sus casas a la hora de la siesta, paz que se hace añicos con el doblar de campanas de las cinco.
Ondas sónicas que rebotan entre las paredes de las casas viejas de mi pueblo hasta hacer vibrar la persiana de mi ventana.
Y la observo mientras termino mis cartas. Cartas que jamás tengan sello ni dirección, tan solo remite.
Cartas de amor, para nadie.
Estas tardes no son para lamentarse, esta tarde saldré a ver algunos rayos de sol.
Esta tarde caminaré paseando por mi pueblo y me dejaré caer por el puerto. Y contaré las gaviotas que cantan.
Incluso si mi lucidez me lo permite, buscaré mi vieja barca y daré un paseo sobre el mar.
Ay! si hablaran sus tablas viejas y astilladas, cuanta pasión se posó hace tiempo sobre su pintura acorchada.
Hoy disfrutaré del verano, sabe Dios que es cierto, aunque sea en el mes Enero.
Todo el pueblo en sus casas a la hora de la siesta, paz que se hace añicos con el doblar de campanas de las cinco.
Ondas sónicas que rebotan entre las paredes de las casas viejas de mi pueblo hasta hacer vibrar la persiana de mi ventana.
Y la observo mientras termino mis cartas. Cartas que jamás tengan sello ni dirección, tan solo remite.
Cartas de amor, para nadie.
Estas tardes no son para lamentarse, esta tarde saldré a ver algunos rayos de sol.
Esta tarde caminaré paseando por mi pueblo y me dejaré caer por el puerto. Y contaré las gaviotas que cantan.
Incluso si mi lucidez me lo permite, buscaré mi vieja barca y daré un paseo sobre el mar.
Ay! si hablaran sus tablas viejas y astilladas, cuanta pasión se posó hace tiempo sobre su pintura acorchada.
Hoy disfrutaré del verano, sabe Dios que es cierto, aunque sea en el mes Enero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)